El Norte de Castilla

La Upsa inicia el curso con los retos de reducir la burocracia y aumentar la transparencia

La rectora Mirian Cortés conversa con el cardenal Ricardo Blázquez en los pasillos de la Universidad Pontificia.
La rectora Mirian Cortés conversa con el cardenal Ricardo Blázquez en los pasillos de la Universidad Pontificia. / MANUEL LAYA
  • Ricardo Blázquez critica que la religión se silencie en la sociedad actual y confía en que pronto haya nuevo Gobierno

Redoblar los esfuerzos formativos en los valores que dignifican al hombre, mitigar la burocracia diaria y fomentar una total transparencia en los procesos de contratación de nuevos profesores son los principales desafíos a los que se enfrenta la Universidad Pontificia durante el curso 2016-2017. Así lo puso de manifiesto ayer la rectora Mirian Cortés Diéguez durante su discurso de inauguración del nuevo curso en el Aula Magna.

La ceremonia académica fue encabezada por el presidente de la Conferencia Episcopal y gran canciller de la Upsa, Ricardo Blázquez, quien en unas declaraciones previas a los periodistas, lamentó profundamente que las experiencias religiosas estén siendo arrinconadas, además de expresar su preocupación por el hecho de que la sociedad española atraviese «una encrucijada en la que lleva demasiado tiempo», en clara relación a la incertidumbre que existe con respecto a la configuración de un nuevo Gobierno. Blázquez apeló a la «responsabilidad» de los líderes políticos para «aclarar pronto el panorama en el que nos encontramos». Además, se mostró partidario de «trabajar todos unidos y no criticar a los demás por todo». No obstante, recordó que «la Iglesia no entra en las cuestiones políticas» sino en una cultura de «paz, concordia y reconciliación», parafraseando para ello al Papa Francisco.

El también cardenal y arzobispo de Valladolid lanzó un mensaje en defensa de «una cultura que nombre también a Dios». A su juicio, en la sociedad actual los feligreses se ven obligados a hacer «un ejercicio de autocensura para nunca pronunciar la palabra Dios», que recordó «pertenece a la cultura, a la historia y a la fe». Blázquez puntualizó que se trata de «un problema que otros países no tienen», dado que sus ciudadanos «pronuncian la palabra Dios con más normalidad». Por todo ello, se refirió durante la homilía concelebrada en la iglesia de la Clerecía, a «lo que significa invocar al Espíritu Santo, para que muchas ofuscaciones se clarifiquen y seamos libres para buscar la verdad sin intereses torcidos».

Por último, y con respecto a una posible próxima visita a España del Papa Francisco, Blázquez precisó que el Pontífice «tiene su propio calendario» y «elige los lugares donde ha habido un dolor particular, como Sarajevo, o donde están padeciendo, como sucede ahora en la isla de Lampedusa o en Lesbos». También fue tajante, refiriéndose a los inmigrantes, cuando proclamó que «en España le esperamos con los brazos abiertos».

Durante el discurso que pronunció para inaugurar el nuevo periodo lectivo, la rectora Miriam Cortés desgranó los retos que debe asumir la universidad actual en «un contexto social que atraviesa una profunda crisis antropológica y de identidad». Entre esos fines, Cortés apuntó a la «responsabilidad de reforzar los Estados de derecho y abanderar la lucha por los derechos humanos». También hizo referencia a los retos de futuro más inmediatos de la Pontificia, como la estabilidad del profesorado y la redacción de un estudio para la realización de un campus virtual, «respetando el compromiso adquirido con la Junta en el diseño de nuevos estudios que fortalezcan y complementen la oferta actual».

Respecto al profesorado, la rectora subrayó que se quiere «garantizar» su futuro y estabilidad por medio de «unos planes de titularidades y cátedras realistas», proporcionados a las necesidades y que «aseguren una total transparencia en los concursos de méritos».

La rectora derrochó sinceridad, en otro pasaje de su alocución, cuando abogó por «transformar la enorme carga burocrática que con frecuencia nos asfixia en una oportunidad real de mejora». También consideró que la posible creación de nuevas carreras deberá responder siempre a las necesidades del mercado.

Además, Cortés apostó por «dar ejemplo a la sociedad trabajando en conjunto, porque la unión hace la fuerza y no los particularismos». Destacó también que, en términos globales, se mantiene este curso el número de alumnos matriculados, aunque sobresalen varias titulaciones por un incremento de sus estudiantes, como sucede en Logopedia, Marketing, Comunicación y Administración y Dirección de Empresas.

La lección inaugural del nuevo curso corrió a cargo del profesor de la Facultad de Enfermería y Fisioterapia Salus Infirmorum, Francisco de la Gala Sánchez, bajo el título ‘La primera enfermera de la historia en misión internacional’. La secretaria general, Carmen Delgado Álvarez, dio lectura a la memoria de actividades del pasado curso académico.