El Norte de Castilla

Amalia Iglesias se detiene a homenajear a los ancestros en el Premio Ciudad de Salamanca

Luis Alberto de Cuenca, César Antonio Molina y Antonio Colinas, que han formado parte de los jurados, departen tras el anuncio de los premios, ayer, en el Ayuntamiento.
Luis Alberto de Cuenca, César Antonio Molina y Antonio Colinas, que han formado parte de los jurados, departen tras el anuncio de los premios, ayer, en el Ayuntamiento. / Laya
  • La palentina recibe el Premio de Poesía por ‘La sed del río’, una reflexión sobre el paso del tiempo en la que recuerda su infancia

«Viví muy al norte de Castilla, en la montaña palentina, a caballo entre Santander y Palencia, y todos esos recuerdos aparecen en el poemario», anuncia Amalia Iglesias. ‘La sed del río’ es uno de sus libros más autobiográficos, según reconoce, pero con un paisaje mucho más profundo y reflexivo que abarca desde la propia naturaleza hasta el paso del tiempo y la propia muerte, con un punto reivindicativo a los ancestros y esas raíces que ella misma rompió en su momento con el campo, ligado a su infancia.

Amalia Iglesias (Menaza, Palencia, 1962) reside desde hace tres años en Salamanca y desde ayer cuenta entre sus múltiples reconocimientos con el Premio de Poesía Ciudad de Salamanca, anunciado por el Ayuntamiento junto al logrado en novela por Francisco López (Épila, Zaragoza, 1960), con ‘Diario de un asesino melancólico’.

Antes de que su padre emigrara a Bilbao, Amalia Iglesias vivió su infancia en Palencia, donde dio sus primeros pasos acompañada de la poesía, «en las Escuelas del Soto», recuerda. Formación que le ha servido para seguir vinculada al mundo literario como editora, correctora, coordinadora de Cultura en ‘Diario 16’, crítica literaria e incluso colaboradora de diarios como el ‘ABC’ o ‘El Correo’, en una extensa trayectoria que le ha dejado reconocimientos tan significativos como el Premio Adonais en 1984 con ‘Un lugar para el fuego’ o el accésit del Gil de Biedma en 1995 por ‘Dados y dudas’.

«Este premio, sin embargo, es especial para mí por tratarse de la ciudad en la que vivo y que tan bien me ha acogido», señaló ayer Iglesias, que después de diez años sin publicar, lo hará por partida doble en las próximas fechas, con ‘La sed del río y ‘Tótem espantapájaros’. El primero, avalado por el Premio Ciudad de Salamanca, se entiende además como un retorno a su tierra tras muchos años en Bilbao y Madrid. «Todos los libros tienen algo de paraíso perdido, pero en este caso es también volver a los orígenes para respirar», apunta, entendiendo este nuevo poemario como «algo más que la crónica de una infancia», reconoce. «Es un homenaje a los ancestros, un recuerdo pero también una necesidad de pararse porque la poesía es de las pocas disciplinas que sirven como remanso», asegura, haciendo énfasis en que el poemario reflexiona sobre la naturaleza, «pero también del paso del tiempo, de la muerte y de la necesidad de reivindicar esas raíces que rompí con el campo».

Presidido por Antonio Colinas y formado por Asunción Escribano, César Antonio Molina, Fermín Herrero, José Luis Puerto y Juan Antonio González Iglesias, el jurado ha recibido este año 200 originales. La decimonovena edición de este Premio de Poesía Ciudad de Salamanca está dotado con 8.000 euros, además de la publicación y distribución de la obra premiada por la editorial Reino de Cordelia.

En cuanto al premio de novela, el jurado presidido por Luis Alberto de Cuenca y formado por África Vidal, Emilio Pascual, Fernando Marías y José Antonio Cordón, recibió 80 obras, y en esta vigésima edición está dotado con 15.000 euros, además de la publicación y distribución de la obra premiada por la editorial Ediciones del Viento.

Su ganador, Francisco López Serrano ha publicado las novelas ‘El país de la lluvia’, ‘Retrato del asesino en prácticas’, ‘El Prado de los Milagros’, ‘El tiempo imaginario’, ‘Los misterios’ y ‘En la cuneta’. Es autor, asimismo, de libros de relatos como ‘El hígado de Shakespeare’, ‘Dios es otra’, ‘Los hábitos del azar’ y ‘El holocausto de las mascotas’. También ha publicado seis libros de poemas y es autor de varias traducciones de poetas ingleses.

‘Diario de un asesino melancólico’ es una novela «de humor ácido y de lenguaje culto y a la vez conversacional con múltiples referencias literarias», según el jurado.