El Norte de Castilla

Aspecto exterior del Monasterio de la Caridad en Ciudad Rodrigo
Aspecto exterior del Monasterio de la Caridad en Ciudad Rodrigo / S.G.

El inicio de las obras en la Caridad tendrá que esperar, al menos, un mes más

  • El proyecto del monasterio de Ciudad Rodrigo pasó de nuevo ayer por la Comisión Provincial de Patrimonio

Se trata de un proyecto sumamente amplio y, por lo tanto, en cierta medida complejo, y que de nuevo ayer volvió a pasar por la Comisión Provincial de Patrimonio.

Desde la delegación territorial de la Junta de Castilla y León en Salamanca insisten en que el proyecto para convertir el Monasterio de la Caridad de Ciudad Rodrigo en un establecimiento de uso hostelero «va muy bien encauzado» y que lo que falta para que se dé la aprobación definitiva al mismo son «detalles constructivos» dado que «la idea general va bien».

Evidentemente, se trata ya de cuestiones muy específicas que van desde el apuntalamiento del antiguo cementerio, a la apertura de nuevos huecos para lo cual, la empresa promotora tendrá que aportar más documentos pero nada que se salga de lo extraordinario en unos trabajos de estas características.

Por lo tanto, la autorización definitiva y completa de las obras tendrá que esperar, al menos, un mes más, que es el periodo de tiempo que transcurrirá hasta que se vuelva a reunir la citada de comisión y todo ello contando con que la empresa aportará esa nueva documentación que se le pide en este plazo.

Una vez que la empresa tenga en su poder la autorización de la citada comisión para la ejecución de obras será el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo el que otorgará la licencia de obra, un trámite que también debería ser rápido.

Hay otra serie de cuestiones que, tal y como se publicó en su momento, están perfectamente definidas y así la Caridad se convertirá en un hotel histórico con 35 habitaciones de lujo con spa, tanto para los residentes como para los que no lo sean, ya que se le ha dotado de entrada independiente a través de la puerta situada al sur del complejo para mantener la privacidad del hotel.

El hecho de que el edificio esté declarado como Bien de Interés Cultural (BIC) limita las actuaciones y son pocas las cosas que se pueden modificar, más bien es el proyecto el que se adapta y aprovecha las edificaciones existentes.

Según confirmó la empresa promotora en su momento, Hotel Abadía número 100 S.L., la intervención podría durar un año o año y medio y se desarrollará por fases. La primera consistirá en adaptar el edificio al uso hostelero con la restauración de las edificaciones que están en mejor estado.

En la segunda fase se incluiría la restauración de la iglesia y en la tercera se contempla reconstruir algunas partes del monasterio que están actualmente derruidas, dichas partes se restauran en esta primera fase con el concepto de lo que se considera como «ruina romántica» de John Ruskin.

Además de esas 35 habitaciones, se habilitarán comedores y cocinas, las cuales estarán preparadas para acoger cursos de alta cocina y degustaciones privadas.

La superficie consolidada supera los 4.000 metros cuadrados divididos en tres plantas y sótano, pero a eso se deben sumar los jardines o huertas que conforman la propiedad y que alcanzan unas 150 hectáreas. Dentro del concepto de este establecimiento, la idea es aprovechar todos esos rincones y que todo aquello que se produzca en sus huertos ecológicos también se pueda utilizar en el hotel. Además, cabe destacar la calidad del agua de su manantial.

Según algunas fuentes, la propia empresa promotora del proyecto ya habría comenzado los contactos con algunas empresas locales para llevar a cabo las obras.

La familia Uhagón de Foxá firmó la venta de este histórico edificio el pasado mes de diciembre en una notaría de la capital salmantina y desde entonces no se ha dejado de avanzar en el proyecto que se presenta muy interesante para la zona.