El Norte de Castilla

El Rubio reconoce los delitos por los que se le juzga, aunque alega que es politoxicómano

  • En el juicio que ha arrancado hoy en Salamanca se le acusa de blanqueo de capitales, atentado contra agentes de la autoridad y daños en bienes públicos

  • Junto a él están imputadas otras diez personas como supuestos miembos de su banda criminal

El conocido criminal A.G.C., apodado El Rubio, y acusado por tráfico de drogas y blanqueo de capitales, pero también por atentado a los agentes de la autoridad y daños en bienes públicos, para quien el fiscal pide 24 años de prisión, ha reconocido los hechos en la vista iniciada hoy en Salamanca, pero ha alegado ser politoxicomano.

La Audiencia de Salamanca ha acogido la primera jornada del juicio contra El Rubio y su presunta banda de narcos, un total de once personas, entre ellas su hijo y su pareja sentimental, y dos trabajadores de Air Europa y del aeropuerto de Barajas.

En total, todos ellos se enfrentan a penas que rondan los 120 años de prisión, -A.G.C.a 24 años- así como el pago de importantes multas.

En la vista, que se reanudará el próximo jueves, A.G.C. ha alegado que parte de la droga incautada era para consumo propio, al igual que ha hecho su pareja C.X.S.A., mientras que varios de los acusados negaron la relación con él, pero han admitido los hechos investigados y reconocido ser politoxicomanos

Considerado como el jefe de la red de narcos más importante de Salamanca, A.G.C. permanece en prisión provisional desde julio de 2013, cuando fue detenido con dos kilos de cocaína en el interior de su vehículo y contra el que los agentes de la Guardia Civil tuvieron que abrir fuego para evitar su fuga.

Según recoge el fiscal en su escrito de calificación, la red estaría integrada y dirigida por El Rubio, que se encargaba de gestionar la compra y distribución de la droga y organizar a sus miembros, además de invertir los beneficios en otros efectos, principalmente vehículos y joyas.

Al parecer, la trama estaba constituida fundamentalmente por familiares y allegados, pero se proveía de droga en Madrid introducida desde Venezuela a través de diversos contactos.