El Norte de Castilla

La variedad y el sabor de Lumbrales brillan en su primera feria hortícola

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    Varios visitantes observan uno de los puestos de productos de la huerta que se mostraron ayer en Lumbrales, durante la celebración de su primera feria dedicada a la horticultura y la artesanía. / Elena Gómez

    • La localidad mostró a los visitantes los productos de sus huertas junto a algunos artesanos

    Los verdes, rojos, anaranjados y amarillos de las verduras y las frutas llenaban ayer de vida la Plaza Mayor de Lumbrales, que acogió la primera edición de la Feria de Productos Hortícolas y de Artesanía de la localidad.

    Una cita cuyo objetivo principal, tal y como señalaba el alcalde, Pedro Sánchez, en conversaciones con este periódico, era «promover las cosas que se hacen». Es por ello que la feria estaba destinada, sobre todo, a «exposición, más que a venta, no obstante a algunos visitantes sí se les ha dado algún producto como pimientos, lechugas, tomates o berenjenas, para que los probaran».

    Y es que la riqueza, la variedad y el sabor de la huerta tradicional de Lumbrales brilló ayer con luz propia en esta primera edición de la iniciativa que pretende poner en valor el trabajo y la producción de los pequeños agricultores locales, aquellos que en su mayoría producen para autoconsumo pero que, con escaparates como este, pueden mostrar lo que hacen al resto e, incluso, crear contactos para posibles ventas puntuales.

    De hecho, de los alrededor de 25 expositores que participaron ayer en la feria, unos 17 eran vecinos de Lumbrales que se animaron a mostrar sus productos hortícolas. El resto, unos 8, eran artesanos llegados desde diferentes puntos de Salamanca y el norte de Cáceres, que mostraban y vendían productos de bisutería, de cuidado personal o de decoración entre otros, como el famoso pimentón de la Vera, que también estuvo representado en la feria.

    Una feria que el alcalde tachó de «muy positiva en lo que respecta a la organización y la presentación», destacando también «la asistencia de personal, ya que, aunque no es un día muy indicado porque hay muchas fiestas en la zona, ha cumplido nuestras expectativas».

    Estos buenos resultados iniciales esperan mejorarlos en próximas ediciones. «Hablaré con los productores, pero tenemos intención de repetir», señalaba el primer edil, quien indicó que, en ese caso, lo ideal sería avanzar en el tiempo esta cita, pues «ya no hay muchos frutos en la huerta, aunque la exposición demuestra que aún hay material que se puede exponer y se puede ver». La idea que manejan es que la segunda cita de esta feria se traslade al «último fin de semana de agosto, aunque hay que estudiarlo, porque son fechas muy delicadas ya que hay muchas fiestas por toda la zona».

    De momento, lo que sí está claro es que esta primera edición de la feria ha permitido a todo aquel que se acercó ayer a Lumbrales descubrir la variedad y calidad de los productos que los vecinos trabajan con sus propias manos. Unos productos que, fruto del trabajo, el tiempo, la calidad de la tierra y, sobre todo, la experiencia y el buen hacer de sus gentes, en algunos casos lograban alcanzar un gran tamaño y peso y, en todos los casos, un sabor indiscutiblemente de primera calidad del que también disfrutó el chef David Monaguillo, quien en la tarde de ayer se acercó a este mercado para conocer los productos de la localidad y disfrutar también de una exposición de fotografías de los lugares donde se cultivan.