El Norte de Castilla

La Marcha Teresiana entró ayer en la provincia de Salamanca por Cantalapiedra

    La Marcha Teresiana entró ayer en la provincia de Salamanca por la localidad de Cantalapiedra.
    La Marcha Teresiana entró ayer en la provincia de Salamanca por la localidad de Cantalapiedra. / Jorge Holguera
    • Lo hizo en su 36 edición bajo el lema ‘Eterna es su Misericordia’

    La santa andariega, acompañada de más de un centenar de peregrinos recorre estos días el último viaje que realizó en vida, allá por el año 1582, cuando Teresa se encontraba en Medina del Campo y su intención fue volver a su Ávila natal. El inminente parto de la duquesa de Alba la hizo desviarse de su trayectoria hasta Alba de Tormes, donde el 20 de septiembre cayó gravemente enferma, «el 3 de octubre a las 5 de la tarde recibió la unción de enfermos, y, a las 9 de la noche el viático; y el 4 de octubre, cuando el reloj del monasterio daba las 9 de la noche murió», según reza en el programa de esta iniciativa.

    Esta caminata, que comienza en tierras vallisoletanas, se inicia en el convento de San José de las madres carmelitas de Medina del Campo, que es la segunda fundación de Santa Teresa, y transcurrió en su primera jornada por El Campillo, Carpio y Fresno el Viejo, con diferentes paradas en el camino que dejan huella. Después restan tres etapas hasta llegar a Alba de Tormes, mañana martes a las 20:00 horas.

    Ayer el grupo de hombres, mujeres, jóvenes y niños, que emprendió esta ruta, más los que se van uniendo para acompañar a la santa en su última travesía viajera en vida, salieron pronto de la localidad vallisoletana de Fresno el Viejo. Tras la celebración de la Palabra bajo el tema de ‘Rico en Misericordia’ en la iglesia parroquial de dicha localidad, emprendieron camino, no sin antes hacer una parada en la ermita, donde fueron obsequiados con pastas tradicionales. Las gentes de esta localidad vallisoletana acompañaron a la Marcha hasta Cantalapiedra, donde la comitiva que camina a ritmo de la mula que porta una talla de la Santa abulense, llegó aproximadamente a la una.

    Cabe destacar que justo en la raya que limita imaginariamente las provincias de Valladolid y Salamanca, y por consiguiente, ambas diócesis, se hizo la primera parada, con degustación de tacos de jamón serrano y melón para recargar energías y música charra para celebrar la entrada en la provincia salmantina.

    Todos los actos que completan la marcha teresiana tienen fundamentalmente la inspiración teresiana y el trasfondo contexto en el que se celebra. En este caso, la Hermandad de Santa Teresa de Jesús de Alba de Tormes, que organiza esta iniciativa, este año puso el punto de mira en el Año Jubilar pues, según los organizadores, «viene animado por la bula de convocatoria del año de la Misericordia del Papa Francisco, el estribillo que acompaña cada verso del Salmo 136 mientras se narra la historia de la revelación de Dios, la misericordia de Dios era central en la vida de Teresa por lo que nos muestra en sus escritos».

    Una vez que la Marcha Teresiana entró en Cantalapiedra, el primer lugar a visitar fue la iglesia de Santa María del Castillo, a donde los peregrinos llegaron arropados por los vecinos que les acogieron con un aplauso. Este símbolo es algo común en cada uno de los lugares por los que pasan, en algunos espacios con un acento más marcado que en otros. Según reflejaba el programa, a Cantalapiedra le correspondía el tema ‘Misericordia quiero’. Y también a esta buena villa le correspondió la obra de misericordia de ‘dar de comer al que tiene hambre’, porque Santa Teresa de Jesús pasó mucha hambre y las monjas han tenido muchas necesidades a lo largo de los tiempos, según destacó el sacerdote Jorge García, que se encargó de explicar en esta ocasión el sentido de la etapa a vivir. También guardaba relación con este mensaje la visita al monasterio de hermanas clarisas del Sagrado Corazón de Jesús, que se produjo por la tarde, a cuya iglesia se accede por una de las puertas Santas de la Misericordia de este año Jubilar decretado por el papa Francisco. También el Santo Pontífice ha sido el encargado de declarar Año Santo Teresiano a aquel en el que el 15 de octubre, día de Santa Teresa de Jesús, cae en domingo. No obstante la noticia no ha sentado del todo bien para los teresianos salmantinos y de Alba de Tormes, porque esta concesión solo es para la Diócesis de Ávila.

    Continuando con lo vivido ayer por los más de cien peregrinos sumados a otras decenas de personas que se agregaron a esta fiesta de la fe, una vez que los caminantes emprendieron rumbo hacia Alba de Tormes desde Cantalapiedra, hicieron una primera parada en el pinar de Palaciosrubios, con la intención de saludar a los amigos de Villaflores, Poveda de las Cintas y Horcajo de las Torres, entre otras localidades, desde las que se acerca gente para ver a la Santa y compartir este especial momento de reflexión, acercamiento al Jesucristo y de fiesta para quienes cada año disfrutan con esta jornada ya fija en el calendario, pues la Marcha Teresiana es cada año, desde el 17 hasta el 20 de septiembre.

    Ayer el día terminó en Palaciosrubios, con una eucaristía en su iglesia parroquial, en este caso bajo el encabezado de: ‘Entrañas de Misericordia’. También en esta iglesia dejaron los sacerdotes encomendada una obra de misericordia. Hoy la Marcha Teresiana sale de Palaciosrubios y pasa por Zorita de la Frontera, Aldeaseca de la Frontera y Nava de Sotrobal.