El Norte de Castilla

Valdefuentes celebra con devoción el día grande de su patrona

    Un momento de la procesión con la Virgen del Carrascal y el Niño, portado por los más pequeños del pueblo.
    Un momento de la procesión con la Virgen del Carrascal y el Niño, portado por los más pequeños del pueblo. / Elena Gómez
    • Los vecinos arroparon a la Virgen del Carrascal en la misa celebrada en su ermita a la que siguió la procesión y el ofertorio

    Las entradas a las fincas e incluso los laterales de la carretera que une Valdefuentes de Sangusín con Peromingo se llenaron ayer de coches, y es que nadie quería faltar a la celebración del día grande de la Virgen del Carrascal, patrona de Valdefuentes, cuya ermita se encuentra situada en un paraje en esta vía de comunicación.

    Vecinos, veraneantes y visitantes llenaron la curiosa y antigua ermita de la Virgen para participar en una misa en su honor, que estuvo cantada por el coro local La Estrella y tras la cuál se inició una procesión en la que, como es habitual, los más pequeños participaron activamente sacando la imagen del Niño, mientras que la corporación municipal se encargó de cargar con la imagen de la patrona, al recaer la mayordomía de esta fiesta este año en el Ayuntamiento.

    Durante el recorrido, que también pasó por la antiquísima plaza de toros –que, junto a la ermita, el Ayuntamiento quiere declarar Bien de Interés Cultural– fueron muchos los vecinos que se fueron turnando para cargar la imagen, especialmente las mujeres, devotas de su Virgen y patrona.

    Delante de las dos imágenes –la de la Virgen delCarrascal y la del Niño– los tamboriles de los jóvenes Alejandro González (de Miranda y Valdefuentes)y Paula Gutiérrez (de Pinedas y Valdefuentes)no dejaron de sonar en ningún momento. Por detrás, una gran cola de fieles seguían el recorrido, creando una auténtica comitiva que acompañaban a la patrona.

    Tras la procesión, y de nuevo en el entorno de la antigua plaza de toros de piedra y con forma rectangular, tuvo lugar el tradicional ofertorio a la Virgen, ante la cual los vecinos hicieron una larga cola para besar su medalla y para ofrecer su donativo. Finalmente se recaudaron 1.130 euros que irán destinados a la ermita.

    Seguidamente se volvió a meter la imagen en el templo, donde se le dedicaron unos cantos y unos versos y donde permanecerá hasta su gran romería, en el mes de mayo, en la cuál los vecinos la subirán al pueblo.