El Norte de Castilla

La Asamblea Diocesana sale en defensa de los inmigrantes y los nuevos pobres

    La plaza deLos Bandos acogió ayer una de las dos mesas informativas de la Asamblea Diocesana.
    La plaza deLos Bandos acogió ayer una de las dos mesas informativas de la Asamblea Diocesana. / Word
    • Sus 17 grupos y sus 236 delegados quieren que la Diócesis se renueve pastoralmente con una especial presencia en estos nuevos sectores

    El primer sábado de la Asamblea Diocesana fructificó ayer dando los primeros pasos en materia de diálogo, debate y discernimiento, comenzando en el Auditorio Calatrava el trabajo de los 17 grupos constituidos con la presencia de los 236 delegados participante. El tema central tratado fue el retorno a las huellas de Jesús y los grupos participantes hicieron suyos los mensajes lanzados en este sentido por los Papas Juan Pablo II, Benedicto XVIy Francisco, según informó ayer la Delegación Diocesana de Medios de Comunicación Social a través de un comunicado.

    Respecto a la situación de la Diócesis salmantina, se apuesta por su renovación en tres ámbitos, como son el espiritual, el pastoral y el estructural. En relación al primero, se vislumbra una Diócesis de «gran riqueza en el campo espiritual, con una presencia grande y rica de la vida religiosa, unos sacerdotes entregados y un laicado apostólico». Por ello, la Asamblea Diocesana apuesta por avanzar en esta línea en pos de la renovación de la espiritualidad, «en mayor comunicación y una vida más apostólica que una encuentro con Dios y unos ojos abiertos al hombre que sufre».

    La llamada a la conversión pastoral requiere «nuevas presencias en nuevos sectores de la sociedad». En este sentido, se ven prioritarios nuevos escenarios como el cultural, el económico, el universitario, las familias, el mundo juvenil y la enseñanza, así como los fenómenos de nuevas pobrezas que han brotado en la sociedad salmantina.

    La renovación estructural conlleva, según considera la Asamblea Diocesana, una renovación en las personas, en los territorios y sectores pastorales, en las comunidades, en las cofradías y en el seminario ciudadano.Se ha insistido especialmente en potenciar la dedicación pastoral en la zona del alfoz y una mayor presencia en el mundo rural.

    Por otro lado, los grupos participantes dialogaron obre el contexto económico, social y cultural en el que se vive la fe en los tiempos actuales. Como rasgos que identifican a la sociedad actual, laAsambleaDiocesana diagnostica «un proceso de secularización en el que la experiencia religiosa pierde presencia y significación», una sociedad de «cambio permanente y de movilidad», un impacto enorme de los medios de comunicación, el surgimiento de la ciencia y la tecnología que proyecta, en algunos, casos «una ausencia de Dios», una sociedad de la globalización y las nuevas pobrezas surgidas con motivo de la crisis.

    Aspectos positivos

    Los grupos participantes en la Asamblea Diocesana valoraron en términos positivos otros aspectos de la cultura actual, «con los grandes avances en libertad, el deseo de una mayor justicia y el surgimiento de voluntariados sociales».

    También hubo una especial reflexión sobre la sociedad salmantina, caracterizada por tendencias como el despoblamiento y el envejecimiento, las escasas oportunidades de empleo y la indiferencia creciente por el hecho religioso.

    Además, la Asamblea Diocesana salió a las calles, con la colocación de dos mesas informativas en la plaza del Liceo y en la plaza de Los Bandos, para informar tanto sobre la reforma emprendida en la Diócesis, como sobre el proyecto Ranquines, destinado a personas con enfermedad mental en situación de exclusión social, y el proyecto de microcréditos para mujeres emprendedoras en Nigeria, amparado por Manos Unidas.