El Norte de Castilla

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Aunque el cielo amenazaba tormenta, finalmente no llovió y la procesión se realizó sin problemas. / ELENA GÓMEZ

Sorihuela se vuelca en la bajada de su Cristo con bailes y gozos

  • Los vecinos participaron en la procesión y en una animada subasta, rito infaltable en la localidad en esta cita

Día grande el que se vivió ayer en Sorihuela con motivo de las fiestas del Santísimo Cristo de Valvanera al que por la mañana, coincidiendo con el día de la Exaltación de la Cruz, se le había celebrado una misa en su honor en la iglesia, a la que siguió un animado baile del vermú en la Plaza Mayor para todos los vecinos.

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  • Fiestas del Santísimo Cristo de Valvanera

Sin embargo, uno de los actos principales de la fiesta tuvo lugar por la tarde, concretamente a partir de las 18:00 horas cuando, con un cielo amenazante de lluvia pero que al final respetó a la fiesta, los vecinos salieron de la iglesia cargando con el Cristo de Valvanera e iniciaron una procesión que les llevó a recorrer buena parte del pueblo. Al paso de dicha procesión por determinadas calles, algunos vecinos se iban uniendo a la comitiva, que se iba haciendo cada vez más grande.

El recorrido que empezó en la iglesia terminó en la ermita del Santísimo Cristo de Valvanera, donde la imagen descansará hasta el próximo año. Pero antes de meterla, se procedió a realizar dos de los ritos más característicos de esta fiesta.

Por un lado el canto de los gozos, a cargo de un grupo de mujeres de la localidad a las que seguían, en tono más bajo, el resto de vecinos de Sorihuela y de municipios cercanos, que no quisieron perderse este acto y demostrar así su devoción a la imagen.

Por otro, se realizó la tradicional y animada subasta en la que, primero, se subastaron los cuatros brazos de las andas para entrar al Cristo en la ermita, sus dos pendones (uno rojo y otro blanco)y el estandarte. Seguidamente fueron rifados varios productos de alimentación, entre los que destacaron tres roscones, pero también hubo un pan artesanal, una cesta de rosquillas caseras, otra de frutas y una bandeja de almendras garrapiñadas.

En total se recaudaron 745 euros que, como es habitual, se destinarán al mantenimiento y la mejora de la ermita del Humilladero, siendo el último roscón el que mayor precio alcanzó: 105 euros.

Antes de meter al Cristo en su ermita, el grupo folclórico local Velaí –que más tarde actuaría en la Plaza– dedicó unos bailes a la imagen y, seguidamente, el coro de mujeres volvió a entonar su canto, en esta ocasión con el himno del Cristo de Valvanera, que sonó unánime para despedir a esta querida imagen en Sorihuela. Acto seguido, tras meter al Cristo en la ermita, los vecinos disfrutaron de un convite con sangría y dulces a la puerta de la misma. Por la noche Mariano Díaz animó la verbena en la Plaza Mayor.