El Norte de Castilla

Los estudios de Filología se consolidan como punta de lanza en los ranking mundiales

    Discurso de una alumna en el acto de graduación del pasado curso en el claustro del Palacio de Anaya.
    Discurso de una alumna en el acto de graduación del pasado curso en el claustro del Palacio de Anaya. / Manuel Laya
    • A pesar de la caída de la Universidad de Salamanca en su posición global, las titulaciones de Humanidades consolidan su prestigio en una de las principales clasificaciones

    Acostumbradas a ser ellas las que ponen nota, las universidades no suelen tomarse demasiado bien el trance de ser evaluadas. Especialmente, claro, cuando no salen todo lo bien paradas que quisieran. En un irónico cambio de papeles, siempre aparecen aquellas explicaciones del profesor me tiene manía, siempre hay enchufados, aprueba el que paga y un largo etcétera de mayor o menor deportividad según el resultado y el ranking en cuestión. Pero lo cierto es que alguna forma tiene que haber para medir el nivel de una institución académica en relación con otras, cercanas o lejanas, y que los ranking se han acabado por imponer en determinados ámbitos.

    Aunque se suele hacer caso cuando a uno le va bien y despreciarlos abiertamente en caso contrario, esta semana se conocían los resultados de uno de los más reconocidos y prestigiosos en el mundo. Difícilmente soslayables, los QS World University Rankings han vuelto a repartir notas por todo el mundo y esta vez la Universidad de Salamanca se ha llevado el disgusto de haber caído de tramo de prestigio en el ranking global. La segunda lectura es que son las titulaciones de Humanidades las que se mantienen como bandera de la relevancia académica de la institución salmantina en el mundo y, más particularmente, los estudios de Filología los que siguen actuando como mascarón de proa en ese objetivo de ser cada vez más importante en el concierto nacional e internacional.

    Los ranking QS World basan su reputación en el análisis completo y ponderado de la importancia de la labor que desarrolla cada universidad atendiendo a su investigación, al nivel de su enseñanza, a su internacionalización y a la empleabilidad de sus alumnos egresados y además en el hecho de que sus resultados y procedimientos son auditados por un equipo independiente.

    Con esta metodología, la Universidad de Salamanca se sitúa en el tramo 651-700 del mundo (el ránking QS World no precisa exactamente la posición a partir del número 100 y únicamente establece tramos de 50 universidades). Una posición pese a lo que pueda parecer bastante relevante, aunque ligeramente peor que en anteriores análisis.

    Así, desde el año 2012 se había situado en el tramo entre la 451 y 500 mejor universidad del mundo y en el año 2015 en el comprendido entre la 551 y el 600 mejor del mundo. En el conjunto de España hay algunas universidades, pero no muchas más, por delante en este ranking. Solo la Universidad de Barcelona está entre las 160 primeras del mundo y un selecto grupo compuesto por la Autónoma de Barcelona, la Autónoma de Madrid, la Complutense, la Universidad de Navarra, la Carlos III y la Pompeu Fabra se sitúa entre las 300 mejores. A partir de ahí, otro pequeño grupo compuesto por las universidades de Valencia, Granada, Alcalá, Zaragoza, Santiago y Sevilla están en el tramo inmediatamente anterior al de Salamanca, que eso sí, continúa siendo la primera de Castilla y León (y la única que aparece en el ranking).

    En medio de este panorama, encontrar que la Universidad de Salamanca cuenta con algunas ramas de saber bastante mejor situadas es todo un motivo de orgullo para sus responsables. Y es que según el mismo ranking, la Universidad de Salamanca se sitúa en el puesto 213 del mundo teniendo en cuenta sus titulaciones de Artes y Humanidades y todavía consigue un número más bajo si se habla concretamente de lo que en el análisis se denomina ‘Lenguas Modernas’ (estudios de Filología), que logra situarse entre el 101 y el 150 del mundo.

    El famoso ‘candelabro’ de estudios de Filología, que ofrece la mayor oferta en lenguas modernas de toda España a los alumnos (liderada por Filología Hispánica y Filología Inglesa, pero completada por una oferta muy amplia, que incluye desde italiano, francés y alemán hasta coreano o chino) consigue repetir el resultado del ranking de 2015, siendo con mucho la mejor valoración obtenida por la Universidad de Salamanca.

    Los evaluadores han destacado de manera especial la «reputación académica» de sus profesores (lo que se transmite también en un volumen de investigación calificado como «alto»), el elevado porcentaje de alumnos internacionales en sus aulas y la reputación con la que cuentan sus egresados en el mercado laboral.

    Si ya en el ranking general se apreciaba que pese a todo la situación de la Universidad de Salamanca no es negativa en el contexto de las universidades españolas, en el caso de Filología la situación relativa es aún más positiva, ya que solo tres universidades –todas ellas de mucho mayor tamaño-, la Complutense de Madrid, la Autónoma de Barcelona y la Universidad de Barcelona, logran estar por delante de Salamanca en esta rama específica, en la que la salmantina también se sitúa entre las 100 mejores de Europa.

    Son notas excelentes, y es que QS World deja fuera de ranking sectorial muchas de las ramas específicas de la Usal, y las que aparecen detalladas ocupan posiciones más altas en la clasificación mundial que los estudios filológicos.

    Filosofía y Farmacia también consiguen una magnífica consideración, al encontrarse en el tramo de prestigio de entre la 151 y 200 mejor del mundo; Educación se sitúa en el tramo entre la 200 y las 300 mejores y Medicina entre la 351 y 400 mejor del mundo.

    Objetivos

    Según explican sus impulsores, los ranking QS World están diseñados «para ayudar a los futuros estudiantes» universitarios, estableciendo comparaciones entre las principales universidades de todo el mundo a través de un sistema que mezcla cuatro categorías con mero análisis de datos con otras dos de aspecto cualitativo basadas en encuestas de prestigio en el ámbito académico y laboral.

    De esta forma, el mayor peso del total de la ‘nota’ obtenida por una universidad (el 40%) es para la reputación académica. Este apartado se realiza a través de una encuesta mundial realizada a 75.000 profesores en la que se les pide que identificar a las instituciones en las que a su juicio se está desarrollando un mejor trabajo dentro del campo de especialización de cada participante.

    Un 10% del resultado final de cada universidad depende de otra encuesta mundial en la que se pide a las empresas de determinadas ramas que identifiquen a las universidades que están ‘produciendo’ mejores gradurados. En este campo puntúan más las cifras que se obtienen de países diferentes a aquel en el que está implantada la universidad.