El Norte de Castilla

Siglos y siglos de historia abiertos de par en par

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Las vidrieras de la Casa Lis volvieron a ser uno de los lugares más admirados. / Laya

  • Miles de personas forman largas colas para acceder a los monumentos y museos más conocidos de la ciudad con motivo del Día de Puertas Abiertas

Dicen que el hombre es animal de costumbres y que, fuera de lo establecido, la improvisación cuesta. De ahí, dicen también, que cada año el dí

a de puertas abiertas en museos e instituciones reúna a miles de visitantes, muchos de ellos procedentes de la propia ciudad. Acudir al centro desde los barrios de la periferia, aprovechar para conocer, o volver a ver, algún lugar emblemático, tomar unos pinchos en las casetas de la Feria de Día y regresar a casa mediada la tarde, con la satisfacción de haber cumplido, un año más, con la tradición. Y eso a pesar de que la mayoría de los lugares que ayer abrieron sus puertas de par en par, y de forma gratuita, están disponibles para las visitas todo el año. A veces también sin tener que pagar por ello. Así se comentaba, por ejemplo, en el Museo Casa Lis, que cada jueves por la mañana permite la entrada sin pagar nada a cambio.

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  • Jornada de puertas abiertas para conocer la ciudad

No obstante, en el día de las puertas abiertas celebrado ayer la riada de visitantes fue constante a lo largo de toda la jornada, superando con creces los números de años anteriores. La hermosa casa que construyera don Miguel de Lis volvió a provocar suspiros de admiración entre todos los que se adentraron en su interior. Algunos, como Saturnino Agustín Pérez, la conocieron en tiempos menos favorables. «Recuerdo cuando era propiedad del colegio de Armenteros, donde yo estudié, y estaba en un estado deplorable hasta que el Ayuntamiento la expropió», explicaba este ciudadano, que visitaba la Casa en compañía de su esposa. Residente entre Salamanca y Barco de Ávila, Saturnino no ocultaba la emoción que le producía ver aquella casa prácticamente en ruinas convertida en un espléndido museo, que año tras año aumenta su número de visitantes.

Otros turistas por un día que ayer se dejaron caer por la Casa Lis aprovecharon para ver aquello que en su primera visita llamó más su atención. Y en ese juego llevan las de ganar las muñecas de la planta superior. La que es considerada la mejor colección pública de muñecas de porcelana a nivel mundial causa consigue la admiración de los aficionados a ese mundo, y también provoca sorpresa entre los más jóvenes.

Unos pasos más allá del Museo Casa Lis, por otro lado, sorprendían las colas para ascender a los cielos de la mano de Ierominus y las torres de la Catedral de Salamanca. El fuerte calor que aún ayer imperaba en Salamanca obligaba a que la cola se hiciera, civilizadamente, a la sombra, aunque eso supusiera estar alejados de la puerta de acceso. Lo mismo sucedía en las escaleras de la Clerecía de San Marcos para entrar en Scala Coeli. La cola para acceder gratuitamente tomaba buena parte de la calle Compañía.

Y colas también para visitar la Casa Museo de Miguel de Unamuno. Tanta era la espera que algunas personas desistían de ponerse a la cola y marchaban con la promesa de volver otro día, sin aglomeraciones, aunque tuvieran que pagar los cuatro euros que cuesta la entrada ordinaria. Los que sí se decidieron a esperar y conocer la casa del mítico rector de la Universidad de Salamanca admiraron sus objetos personales y no dudaron en dejar huella de su paso en las redes sociales, a través de fotografías y comentarios.

Algo más alejado del centro, el Museo de Historia de la Automoción también fue uno de los lugares más visitados ayer. Como lo fue el Ayuntamiento, un lugar en el que habitualmente no se puede entrar. Cientos de salmantinos y turistas aprovecharon para conocer los rincones que son protagonistas diarios de la política municipal, como el salón de plenos o el salón de recepciones. Finalmente, también pudieron visitarse en esta jornada de puertas abiertas el Centro de Interpretación del Patrimonio Salmantino, San Millán, el Museo del Comercio, el Museo Taurino, el Colegio Arzobispo Fonseca, el DA2 y el Parque de Bomberos.