El Norte de Castilla

Mucha juventud y diversión en el encierro de novillos celebrado en Villoria

    Los jóvenes disfrutaron con los novillos que recorrieron las calles.
    Los jóvenes disfrutaron con los novillos que recorrieron las calles. / Jorge Holguera
    • Los grandes y bravos astados que corrieron ayer por las calles de la localidad cumplieron con su cometido

    Dos bonitos novillos coprotagonizaron el segundo y último encierro de Villoria. Los grandes y bravos astados que corrieron ayer por las calles de Villoria cumplieron con su cometido, pero sin duda, los jóvenes fueron los verdaderos protagonistas del espectáculo, con su atrevimiento frente a los imponentes novillos que salieron, uno a uno, por las calles habilitadas para este menester.

    Tras dos días y medio de intensa fiesta, comenzó el sábado en esta villa con la alborada recorriendo las calles para despertar a los que durmieron, pues otros habían pasado del viernes al día de ayer bailando y disfrutado de la fiesta. Un sabroso y energético chocolate con churros precedió al previamente mencionado encierro taurino. Quizá esa fuerza de la potente bebida fue la que prendió la llama de tan animado festejo, aunque más cierto es que las gentes de Villoria son conocidas por su carácter abierto, alegre y atrevido. Un atrevimiento conjugado al apego al trabajo, que también caracteriza a las personas de esta localidad, que da de sí resultados como el que se pudo ver ayer por las calles protegidas por dobles talanqueras para, dentro de ellas, rendir culto al espectáculo popular taurino en toda su esencia, es decir, se pudieron ver toda serie de recortes, cortes y quiebros, ejecutados con habilidad por los jóvenes.

    Mientras tanto, desde los balcones, las paredes, los remolques y las talanqueras, observaban el resto de personas que asistieron al festejo, destacando la presencia de componentes de las peñas, cada cual con sus colores y señas de identidad en las camisetas, pañuelos, gorras y demás indumentaria.

    Por todo ello, se puede concluir con una valoración muy positiva a un festejo taurino, que en el trasfondo contiene el trabajo y el tesón de la tristemente desaparecida Asociación Taurina de Villoria. En cuanto al ambiente se refiere, destacó por la gran cantidad de juventud que tiene esta localidad, y como consecuencia de ello, la que atrae a disfrutar de sus fiestas patronales en honor a la Virgen de la Vega.