El Norte de Castilla

Los festejos populares taurinos animan las fiestas de Cantalapiedra

    Los más valientes tentaron a la suerte en la plaza instalada en la localidad.
    Los más valientes tentaron a la suerte en la plaza instalada en la localidad. / Jorge Holguera
    • El espectacular encierro urbano atrae hasta la localidad a numerosas personas

    Tras un viernes marcado por el lleno de la plaza mayor gracias a la paella, las terrazas y las ferias, el sábado destacó por los festejos populares taurinos en Cantalapiedra. Sí las Ferias y Fiestas de Septiembre de esta localidad empezaron a ralentí; las dos últimas jornadas, el motor festivo funcionó a todas sus revoluciones, sobre todo ayer, en que se vivieron tres festejos taurinos y, entre ellos, dos de los cinco encierros con los que cuentan estas jornadas, también conocidas como fiestas de los novillos.

    Al mediodía, como ya es tradicional en esta localidad, se dio suelta a tres bonitos y grandes novillos por el medio kilómetro de recorrido de encierro urbano que transcurre desde la calle Nogales Delicado, a su paso por la plaza Ramón Laporta, y bajo un soportal de la misma, y a través de toda la calle Horcajo, parte de la calle Calzada Real, y a través de toda la calle La Plata hasta la plaza de toros portátil de los hermanos Celador Zurdo, situada en una parcela de la calle Las Palomas.

    Del camión situado en el principio del recorrido salió el primero de los bravos astados de color blanco y negro, poco después salió el segundo novillo de pelaje negro, finalmente fue liberado del vehículo un enérgico animal de color marrón.

    Como suele ser habitual en los encierros de Cantalapiedra, las reses subieron y bajaron por el recorrido en varias ocasiones, la última de ellas en compañía de los hermosos cabestros de la ganadería de los Celador Zurdo que cuenta con fincas en la propia localidad y cuyos propietarios, que son vecinos de la Villa, reservan las mejores reses para lucirlas en su pueblo.

    Quizá este aliciente, el de contar con ganadería propia, haga a la localidad de Cantalapiedra tener unos de los festejos populares taurinos más destacados de la provincia de Salamanca, sobre todo en cuanto a encierros urbanos se refiere. También hay otras cuestiones que conjugadas hacen de esta población un punto de atracción de gentes de diferentes localidades, aunque coincidan los días de fiesta con los de otras localidades no menos importantes. Entre esas ventajas destaca el trazado urbano de aire castellano, pese a que Cantalapiedra pertenece a una provincia con un acervo más leonés. Un ejemplo es la gran plaza con soportales, uno de los cuales se incluye en el propio recorrido del encierro urbano. No se puede obviar que Cantalapiedra está situada en la esquina noreste de la provincia, en el límite provincial con Zamora, Valladolid y Ávila, circunstancia que enriquece el patrimonio antes mencionado, el tradicional, y que contribuye a que durante las fiestas se vean en las calles de la localidad a personas de localidades de cuatro provincias distintas.

    El segundo de los espectáculos taurinos fue de entrada, la corrida de rejones de la tarde, en la que Oscar Borjas y J. Manuel Fernández lidiaron cuatro toros de la ganadería Hermanos Cambronel.

    A partir de las 23:45, se produjo uno de los festejos populares taurinos más esperados, un encierro nocturno que sirvió como acicate para atraer a la localidad a numerosos aficionados al mundo del toro, pero también a jóvenes y menos jóvenes que aprovecharon para continuar la fiesta en la localidad. El programa asegura diversión continúa desde la una, ya de hoy, con la Macrodiscoteca Vivaldi hasta la madrugada, en la que de nuevo comienza el día con aguardiente y pastas en la puerta del Ayuntamiento. Después, diana floreada a cargo del Grupo El Laurel. A partir de las 10:30 horas es el encierro mixto, que comienza con suelta de reses a campo abierto y que conducirán los caballistas hasta la plaza de toros para, a continuación tener lugar el encierro urbano y después suelta de vacas en la plaza.