El Norte de Castilla

Derroche de carácter solidario en la unión con las ferias de los vinos de Arribes

    Juan Andrés Blanco, a la derecha, junto a Inmaculada Rodríguez, bodegueros y autoridades.
    Juan Andrés Blanco, a la derecha, junto a Inmaculada Rodríguez, bodegueros y autoridades. / Manuel Laya
    • La planta baja del Mercado Central ofrece degustaciones de estos caldos a cambio de cinco euros que irán en gran parte a la AECC

    El Mercado Central de Abastos se ha unido a las Ferias y Fiestas de la mano del vino de la tierra, de la tierra de las Arribes del Duero. Nueve bodegas ofrecen desde ayer y durante todo el día de hoy sus caldos a todos aquellos que quieran acercarse a degustarlos. Eso sí, para entrar en la planta baja del Mercado Central hay que desembolsar cinco euros que dan derecho a tres copas de vino y a llevarse la copa como regalo.

    Un precio simbólico que, además, irá en gran parte destinado a una causa solidaria: la delegación salmantina de la Asociación Española contra el Cáncer. De ahí que ayer la presidenta de la AECC en Salamanca, Inmaculada Rodríguez, acudiera al Mercado junto a Juan Andrés Blanco, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Arribes del Duero y Almudena Parres, concejala de Comercio del Ayuntamiento de Salamanca.

    Juan Andrés Blanco explicó que con iniciativas como la que ayer comenzó se pretende dar a conocer un vino que cuenta «con una larguísima tradición histórica, desde la época de los fenicios y que se encuentra en proceso de recuperación».

    La comarca de las Arribes del Duero es «peculiar», explicó Blanco, tanto por su topografía, como por el microclima mediterráneo del que goza, sin olvidar las variedades de uva que se han ido creando a lo largo de los siglos. «La ventaja de Arribes es que no tiene elementos negativos, no tiene mala imagen que superar, como sí pasó, por ejemplo, con los caldos de Toro», añadió el presidente del Consejo Regulador, que reconoció también que lo que los caldos de Arribes no tienen, a veces, es directamente, «imagen, estamos menos presentes en lo que es el mapa del consumidor de vinos».

    Hablamos de unos vinos peculiares, interesantes, con siglos de trayectoria, pero pertenecientes a una comarca, dividida entre Salamanca y Zamora, que está muy envejecida. Circunstancia que tiene, no obstante, una parte positiva, ya que las Arribes del Duero fueron caladero de emigrantes a finales del siglo XIX y comienzos del XX, precisamente por la plaga de la filoxera.

    «Esta emigración ha contribuido a que se nos conozca en el mundo», explicó Juan Andrés Blanco, que, aparte de presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Arribes del Duero es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Salamanca.

    «Es una población envejecida, con explotaciones difíciles, pero ya con 15 bodegas, con ganas de darse a conocer y de ser importante en el presente, y de dejar claro que los Arribes no es sólo vino», concluyó el presidente.

    Por su parte, Inmaculada Rodríguez, presidenta de la AECC en Salamanca, agradeció «el apoyo de la provincia» reflejado en iniciativas como la que alberga el Mercado Central. «Contar con una zona tan rica como las Arribes, tanto en gentes como en productos, para nosotros es emocionante», señaló la presidenta, precisamente en el día en el que la AECC celebraba su cuestación popular con mesas y voluntarios repartidos por toda la ciudad, con la vista puesta en «mantener lo que tenemos», añadió Rodríguez.

    Cabe señalar que junto a la zona de degustación, en la planta baja del Mercado, se podrá visitar también, en la sala multidisciplinar, una exposición con fotografías históricas, cedidas por los propios comerciantes, del Mercado y de los diferentes puestos que los componen. Esta iniciativa pertenece al programa Ciudad Abierta, que se ha incorporado a las Ferias y Fiestas de Santa María de la Vega.