El Norte de Castilla

Mar de colores y alegría para inaugurar las fiestas de la Virgen del Castañar

    Las peñas a su llegada a la Plaza Mayor de Béjar, donde esperaron para escuchar el pregón de inicio de fiestas.
    Las peñas a su llegada a la Plaza Mayor de Béjar, donde esperaron para escuchar el pregón de inicio de fiestas. / E. G.
    • Las peñas participaron en el desfile, el pregón de La Antigua y el chupinazo de Infiltrados

    Las peñas de Béjar ya no podían reprimir más sus ganas de fiesta y es que, aunque estos días pasados han podido calentar motores en las casetas y las ferias del recinto ferial, hasta ayer no se dio el pistoletazo de salida oficial a los festejos en honor a la Virgen del Castañar.

    La jornada había sido difícil, con toda la ciudad volcada en la búsqueda del joven Pablo González Luengo, desaparecido desde el día anterior; sin embargo, igual que la noticia de su desaparición corrió como la pólvora y sacó a los bejaranos a los montes y caminos a buscarlo, su aparición también se difundió rápidamente, un rato antes de que tuviera lugar el inicio del desfile de peñas, en el que los vecinos participaron tranquilos y alegremente, siendo partícipes de la buena noticia.

    Así, tras la concentración en La Corredera y el paseo al ritmo de la charanga por la calle Mayor, las peñas llegaron a la Plaza Mayor donde, frente al Ayuntamiento, recibieron el agradecimiento del concejal de Juventud, Ángel Orgaz, quien reconoció la labor que tanto los vecinos como las fuerzas de seguridad habían realizado para encontrar a Pablo.

    También la peña La Antigua, encargada de dar el pregón (que en los últimos años lo están dando las peñas con más años de la ciudad), quiso mostrar su agradecimiento con la solidaridad de la ciudad. El portavoz de la peña recordó que la fundación de la misma data de 1976, aunque en 1998 desapareció, siendo recuperada en 2005 con la ayuda de Primitivo Rodríguez y Angelita García Borrajo. Muchos recuerdos de todos estos años pasaron por la boca del pregonero, dejando clara la implicación de esta peña con las fiestas, especialmente con la tradición de cargar a la Virgen en su procesión, un derecho que costó ganar pero que aún mantienen.

    Y de la tradición a la juventud, ya que fueron los más pequeños de la peña los que dieron algunas recomendaciones a los vecinos para disfrutar al máximo las fiestas.

    Tras ellos, los miembros de otra peña, Los Infiltrados, fueron los encargados de lanzar el chupinazo al haber ganado el torneo de fútbol sala que año tras año decide quién tiene este honor de abrir las fiestas.

    Tras el petardo, unos fuegos artificiales y mucha música dieron paso a una noche de diversión.