El Norte de Castilla

«El Bosque no merece vivir de limosna, es rico para mantenerse»

    Alejo Riñones posa en el recientemente inaugurado recinto ferial de Béjar.
    Alejo Riñones posa en el recientemente inaugurado recinto ferial de Béjar. / E. G.
    • Alejo Riñones - Alcalde de Béjar, Alejo Riñones apuesta por la finca, el proyecto turístico de la estación y La Covatilla como motores de la ciudad

    Aunque la inauguración de las casetas y el recinto ferial ya ha puesto en marcha la actividad festiva en Béjar, el pistoletazo de salida oficial a las fiestas patronales de la Virgen del Castañar se vivirá mañana. El alcalde de la ciudad, Alejo Riñones, habla de estos festejos en los que el nuevo recinto es la estrella y de los proyectos para la ciudad que pasan por La Covatilla, El Bosque y la reindustrialización.

    –¿Cómo han ido los primeros días del recién inaugurado recinto ferial?

    –Muy bien.Estamos muy contentos y satisfechos de cómo lo han acogido los bejaranos y no solo ellos, sino la gente de la comarca que viene a nuestras fiestas.Por fin Béjar tiene un recinto ferial donde se concentren las actividades de por la noche, que son las que más ruido dan y las que más molestias causan para los vecinos. Pueden hacer falta algunas mejoras, como el asfaltado y alguna cosa más, pero la verdad es que ha quedado bastante bien.

    –¿Eso significa que se seguirán haciendo mejoras?

    –Claro que sí, conforme vaya pasando el tiempo y los años, ahí se hará un gran recinto ferial, incluso más grande de lo que es ahora porque capacidad tiene y está aprovechado aproximadamente el 50% del terreno total, que son 42.000 metros cuadrados. Cuando se pueda se acondicionará el edificio, que tendrá muchos usos: sala polivalente, de exposiciones, podría acoger una caseta municipal en próximas ferias...

    – Además del recinto, ¿qué destacaría de las fiestas de este año?

    –Que dentro de la austeridad que hay que tener en estas fiestas, como no puede ser de otra manera, están pensadas para todas las edades. Para los jóvenes, los no tan jóvenes, para los mayores e incluso para los muy mayores, esa gente que están en la residencia, que no pueden salir, y a los que vamos a intentar alegrarles la vida con pequeñas orquestas con música de su tiempo.

    –Es el resultado del trabajo coordinado de varias concejalías...

    –No cabe duda. En todas las fiestas hay un trabajo coordinado, como tiene que ser. Han intervenido la concejalía de Cultura, la de Obras, la de Medio Ambiente, que está haciendo un gran esfuerzo por mantener el recinto y que a las 12 de la mañana ya esté limpio para volver a empezar. También ha intervenido la concejalía de Gobernación y la de Deportes, que aporta a las fiestas una serie de eventos deportivos que son de agradecer. Todo ello coordinado por la Alcaldía.

    – Hablaba de austeridad... ¿Cuánto han costado este año las fiestas?

    –El gasto son 84.000 euros para más de 40 actuaciones. No cabe duda de que hay que hacer un esfuerzo y hay muchas actividades que cuestan muy poco, pero también hay otras que cuestan mucho dinero, y ahí están. No solo se va a hacer la feria en el recinto ferial, sino que también intervienen otros sitios como es El Castañar con la romería o con una gran corrida de toros que está despertando el interés de todos: en el primer día de apertura de taquillas se ha vendido toda la sombra. También hay otro sitio, el Teatro Cervantes, que acoge unas cuantas actividades interesantes para mejorar la calidad de las fiestas.

    – Ha pasado un año de la nueva legislatura, ¿cómo ha ido?

    – Bien, como dijimos al principio es una legislatura donde seguimos haciendo cosas a pesar de la crisis. Prueba de ello es el recinto ferial o lo que seguramente estrenaremos en muy pocos meses que será el gran sitio de acogida a todo lo relacionado con el turismo, como será el de la estación de tren, donde además de tener un sitio de bar, de restaurante, de albergue o de ocio, con la bolera, se van a concentrar todas las actividades relacionadas con el turismo como excursiones, concentraciones... allí tendrán los monitores para enseñarles la ciudad, los museos o las diferentes rutas.

    –Se está haciendo una apuesta muy fuerte por el turismo en esta legislatura y uno de los elementos principales es El Bosque, sobre el que parece que hay algunos avances. ¿Cómo está el tema?

    – El Bosque es un lugar que, juntamente con La Covatilla, tiene que ser un centro de atracción de turismo.Tanto el Ayuntamiento como la Junta de Castilla y León, a quienes pertenece, están obligados a darle un uso a la finca, pero que sea turístico y que sirva de gancho para atraer turismo. La Junta ha invertido casi 400.000 euros para arreglar las cubiertas y el Ayuntamiento de Béjar ha acondicionado la Casa del Guarda con más de 120.000 euros. En total más de medio millón de euros. Pero eso no queda ahí ya que el día 16 va a tener lugar una nueva reunión de seguimiento de la finca de El Bosque, a la que hay que darle un uso. El Ayuntamiento de Béjar nunca quiere imponer nada por la fuerza, pero lo que sí queremos es un uso, teniendo en cuenta cómo está la finca y que ha habido empresas interesadas a las que no les importaría gestionar un determinado uso de la misma. Hay varias partes que pueden tener usos diferentes, por ejemplo el bosque en aprovechamiento de madera, el estanque con barcas de paseo u otras actividades, o el jardín, que una vez rehabilitado, debería ser un sitio que sirviera como gancho para que entrara gente previo pago de una entrada que sirviera para su mantenimiento. O la Casa del Guarda, donde podría haber un bar o restaurante y un lugar donde se vendan recuerdos. O el Palacete, que debe albergar una sala de exposiciones o de reuniones. Y en lo que hay diferentes opiniones es en lo de las caballerizas, que está por ver, pero hay que llegar a un acuerdo para darle un uso que, entre todas las partes de las fincas, sirva para su mantenimiento. El Bosque no merece vivir de limosnas, es decir de subvenciones, ya que es rica en muchas cosas para mantenerse por si misma. El Bosque es el objetivo principal de esta legislatura y junto con el proyecto de la estación y con la locomotora que es La Covatilla nos tiene que dar resultado, porque hay ciudades bellas en España, pero Béjar no se queda atrás.

    – Hablando de La Covatilla: tercer año que se va a gestionar de manera pública... ¿es una decisión definitiva el optar por este modelo de gestión?

    – No, es algo que está por ver cuando se resuelvan algunas cuestiones que están en el juzgado, como son asuntos de propiedades y demás que están aún pendientes con la antigua gestora. Una vez que eso esté resuelto yo me inclino por una gestión privada de La Covatilla, con una empresa privada que sepa lo que tiene entre manos, que con los pies en el suelo y con autoridad sea capaz de llevar la estación. Nosotros hemos pasado dos años ya: el primero fue muy bueno, el segundo no tan bueno, pero no le costó dinero al Ayuntamiento y sí generó más de 70 puestos de trabajo cada año y traer, en el primer año, 50.000 esquiadores que tuvieron que comer, descansar y dejar su dinero en la zona.

    –Recientemente han tenido una pequeña gran decepción con la exclusión de Béjar como sede de Las Edades del Hombre para lo que queda de legislatura, ¿van a seguir insistiendo más allá de 2019?

    –Sí. Esta legislatura se ha cerrado y ha sido una gran decepción para el equipo de Gobierno y principalmente para mí, ya que esperábamos algo más y teníamos la esperanza de que ya nos tocaba, sobre todo por antigüedad, ya que venimos pidiéndolo desde 2002. No hay ninguna ciudad, ni de estas tres que se han concedido, que tuvieran tanta antigüedad. Recuerdo que en el 2004, en el famoso Plan del Oeste, los socialistas también lo pidieron, y nosotros ya lo habíamos hecho antes, en 2002. Ha sido una gran decepción ya que hemos recibido un gran desánimo tanto por parte de la Fundación Edades del Hombre, como de la Junta de Castilla y León, como de la Diócesis de Plasencia. Creíamos que lo habíamos hecho bien y que nos habíamos dejado aconsejar bien tanto por el presidente de la Fundación como por el propio obispo, que en el año 2013, dio la noticia en El Castañar de que Béjar iba a tener Las Edades. Yo lo considero un obispo suficientemente cauto y prudente como para saber que él tenía noticias y que era que iban a venir. Lo que ha sucedido después no tiene sentido y yo personalmente no lo entiendo. No entiendo que haya venido esta decisión de la Junta de Castilla y León o de donde haya venido, cuando nosotros hemos tenido un comportamiento exquisito. Hemos dicho siempre que estamos orgullosos de pertenecer a Castilla y León y queremos participar en todo lo que eso supone, lo bueno y lo malo. También hemos dicho muchas veces que estamos orgullosos de pertenecer religiosamente a la Diócesis de Plasencia y no tenemos culpa, ninguna, para ser castigados de esta manera. La Diócesis tiene más de una veintena de municipios que pertenecen a la provincia de Salamanca y ninguno de esos pueblos hemos tenido nunca Las Edades del Hombre, por lo que esta diócesis está sufriendo un agravio comparativo con las demás diócesis que están dentro del territorio de la Junta de Castilla y León. Seguiremos luchando, seguiremos trabajando, pero ha sido un duro palo.

    –¿Algo más que quiera añadir?

    –Sí, que Béjar se merece estar en un plan de industrialización. Es una ciudad que ha tenido 5.000 trabajadores de la industria textil y ahora apenas quedan 50. Eso depende de los planes de reindustrialización de la Junta de Castilla y León, ayudas especiales como las que se han dado a las zonas mineras se pueden dar a la ciudad de Béjar y a la comarca de Béjar porque se lo merecen. No queremos ser más que nadie, pero tampoco menos que nadie dentro de la región de Castilla y León.

    –¿Esas ayudas ya se han pedido?

    – Sí, se han pedido como hay que pedirlo, formalmente al presidente de la región y a la consejera, y estamos esperando. Béjar no puede presumir de agricultura, porque no tenemos absolutamente nada, mientras que en otros municipios el 15 o el 20% de la población se mantiene de la agricultura. Tampoco tenemos mucha ganadería, porque todo son montes y maleza, cuando otros municipios sí tienen. Béjar siempre ha sido totalmente industrial, por lo que si hay ayudas para la industrialización queremos estar ahí.