El Norte de Castilla

El botón charro más insigne

El grupo de charros que participó en el día de fiesta de la asociación de vecinos.
El grupo de charros que participó en el día de fiesta de la asociación de vecinos. / MANUEL LAYA
  • La asociación de vecinos Alto del Rollo-Comuneros celebra su último día de fiestas

  • El comisario jefe de la Policía Nacional y el rector de la Universidad de Salamanca reciben las insignias de esta entidad vecinal

La asociación de vecinos Alto del Rollo-Comuneros celebró ayer la entrega de sus insignias de homenaje, en el acto final de su semana de actividades festivas. Recibieron el botón charro, emblema de esta entidad vecinal, el rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez, y el comisario jefe de la Policía Nacional en Salamanca, Francisco Martín Ancín. Tras una eucaristía celebrada en la iglesia parroquial de San Francisco y Santa Clara, el centro cultural Miraltormes albergo el vino del honor para las decenas de vecinos que quisieron asistir.

También se contó con la presencia de representación institucional, encabezada por la teniente de alcalde, Carmen Sánchez Bellota, y los concejales José Luis Mateos y Arturo Ferreras, del Grupo Municipal Socialista, Alejandro González Bueno, de Ciudadanos, y Virginia Carrera, del Grupo Municipal Ganemos. De igual modo, asistieron el portavoz de Ciudadanos en las Cortes de Castilla y León, Luis Fuentes, y el coronel jefe de la Base Aérea de Matacán, José García.

Marisa Martín, presidenta de la asociación Alto del Rollo-Comuneros, agradeció la presencia de todas las autoridades, en especial la del coronel de Matacán. «En 25 años que llevo de presidenta es la primera vez que viene alguien de la Base», aseguró, antes de pasar a leer el currículo de los homenajeados, quienes intervinieron antes de que diera comienzo el vino de honor para agradecer el detalle de los vecinos de Comuneros.

En primer lugar, el comisario Martín Ancín recordó sus años de infancia, que transcurrieron entre «la Prospe, el Alto del Rollo y la Aldehuela». O, lo que es lo mismo, en las calles en las que ayer fue homenajeado. De ahí que su agradecimiento fuera especial. «Tengo alma de salmantino y como tal me he dado a la gente de Salamanca, desde dentro». El comisario recordó que aquellos años de su niñez no fueron una época fácil para la ciudad. «Primaban las dificultades y amenazas, y oportunidades había más bien pocas». Desde su actual posición aseguró que la Policía está para «hacer una ciudad segura», una tarea en la que se debe contar con la colaboración de todos. «Todos debemos ser un poco policías», aseguró, antes de agradecer al Ayuntamiento la Medalla de Oro de la ciudad que le fue concedida hace pocos días al Cuerpo de la Policía Nacional.

Por su parte, el rector de la Universidad de Salamanca agradeció el homenaje, en especial por recibirlo al lado del comisario Martín Ancín. «Nos conocemos desde hace tiempo, desde la época en la que Paco era el subdirector y jefe de estudios de la Escuela de Policías de Ávila». Hernández Ruipérez valoró, en especial, la formación académica de su compañero de reconocimiento, ya que el comisario jefe de Salamanca es doctor en Derecho por la Usal. «Es un comisario ilustrado, que demuestra los nuevos tiempos que se viven en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado», afirmó el rector, antes de expresar que «ojalá todas las estructuras del Estado se hubieran adaptado a los nuevos tiempos como lo han hecho ellos».

Finalmente, el acto de homenaje continuó con el vino de honor. La presidenta, Marisa Martín, recalcó, por último, el gran esfuerzo que asociaciones como la suya realizan cada año para mantener y revalorizar las fiestas de los barrios.