El último dulce de la Navidad... y el más esperado

fotogalería

Los roscones de nata son los más demandados por el gran público en estas fechas. / ALMEIDA

  • Confiterías Gil repartirá más de 20.000 roscones en las próximas horas

Se acerca la última jornada festiva de las navidades, el grandioso día de Reyes, con su víspera cargada de cabalgatas, sorpresas, ilusiones y endulzada por los típicos roscones. Estas tradicionales roscas dulces de bollería tienen felizmente ocupados a los obradores salmantinos.

FOTOS
  • Elaboración del roscón de Reyes

Miles de roscones se desgastarán durante todas las navidades, muchos de ellos elaborados en las pastelerías, otros distribuidos por las grandes superficies. Confiterías Gil, en concreto, fabricará más de 20.000 roscones, según detalla el gerente de esta empresa, Mariano Matías. Alrededor de un 50% de los mismos son de encargo, el resto son los adquiridos por el cliente que se acerca a uno de los siete puntos de venta propios de Gil o a alguno de los diez clientes distribuidores a los que sirve esta confitería.

Mariano Matías anota que el roscón se consume durante todas las navidades aunque con principal intensidad a partir de la Nochebuena y sobre todo durante los días cinco y seis de enero. Es por ello que en este obrador salmantino durante estas fechas incrementan su actividad de forma significativa, pasando de contar con 77 empleados habitualmente a incrementar esta cifra en 25 más, para poder atender la fuerte demanda de roscones que se acumula en estas fechas puntas.

Los primeros pasteleros de Gil ya elaboraban Roscones de Reyes hace 60 años. La receta ha llegado hasta nuestros días pero con ligeras adaptaciones. Sí variado un poco la tradición porque antiguamente su consumo se reservaba para los días de Reyes Magos y el anterior. Ahora se adquieren roscones durante todas las navidades y «cada vez se consumen más en Navidad y Nochevieja», considera Matías.

El roscón de Reyes que se adquiere fuera de las fechas propias tampoco tiene el mismo patrón de consumo, por ello su tamaño medio no es el mismo que el que se suele comer el día de Reyes y previos. Aunque hay muchos tamaños diferentes, los roscones que más demanda tienen en Confiterías Gil son los de nata de tres raciones, que valen 11 euros la unidad y el de seis raciones que cuesta a 15,50 euros. El tamaño medio aumenta si se tiene en cuenta solamente los días más cercanos la festividad de Reyes, ya que es un producto que se consume de forma familiar, según destaca Matías.

En Gil hay un roscón más barato, que es el que no tiene relleno de entre cinco y seis raciones, que se vende a un precio de 10,50 euros.

En cuanto a relleno se refiere, el roscón de Reyes de nata es el que más gusta, sin embargo también hay otros rellenos y otros tipos. Los hay que llevan crema, trufa y especiales, por ejemplo rellenos de una crema sin azúcar. También los fabrican personalizados.

Las pastelerías salmantinas ofrecen estos días sus roscones, cada cual con sus virtudes particulares, también los venden en los grandes centros comerciales. Pero estos últimos suelen ser industriales y por consiguiente en su mayor parte no gozan de alicientes como el otorgado por las de expertas manos del artesano que da de sí un producto mimado y que como tal, causa esa sensación en los paladares que tienen el privilegio de disfrutarlo. En el caso de Confiterías Gil, un valor añadido que en su caso toman como norma desde el principio de su nacimiento es el de la utilización de productos y materias primas de primera calidad. Estos ingredientes dan de sí unos roscones que afianzan la fiabilidad en este producto y hacen que cada año vuelvan las mismas personas a buscar el suyo, muchas de las cuales, llegadas de otros lugares.

En palabras de FélixRincón, encargado y socio de Confiterías Gil, se trata de «una bollería enriquecida que lleva mantequilla, harina de trigo, agua de azahar, naranjas, limones y quince ingredientes más», la misma receta que usaban los fundadores hace ya 60 años.

Familia

La tradición de comer roscón de Reyes se suele vivir en familia, razón que coincide con el argumento antes mencionado por parte de Mariano Matías cuando dice que en navidades se consumen roscones más grandes.

El roscón de Reyes es uno de los postres más elegidos para la tradicional comida familiar de ese día, también para acompañar en encuentros entre amigos, donde en ocasiones se recurre a la suerte para hacer pagar este dulce bollo a quien encuentre la sorpresa o el haba, en caso de que el roscón también contenga en su interior esta otra pieza.

Si durante los días de navidad los turrones, mazapanes y polvorones han sido la estrella de los dulces, en Reyes, el roscón en el producto más degustado en los hogares.

También este producto cuenta con diferencias según quien lo fabrique. En Gil elaboran cada roscón en dos días pues su fabricación requiere de tiempos de reposo y otras estrategias usadas por estos artesanos para mantener intacto su alto nivel de calidad. En estos días el obrador de esta gran fábrica de dulces salmantina no cesa en las 24 horas del día. Se elaboran cientos de roscones cada día, parte de ellos encargados por el cliente final y otros tantos que irán destinados a los escaparates de las pastelerías que después serán los adquiridos sin haber encargado antes.