Más de 15.000 personas se sumaron a la marea morada por la igualdad de la mujer

Miles de manifestantes, en la Plaza Mayor al término del recorrido, que partió de la plaza de la Concordia. /LAYA
Miles de manifestantes, en la Plaza Mayor al término del recorrido, que partió de la plaza de la Concordia. / LAYA

La manifestación convocada por el Movimiento Feminista tuvo una respuesta masiva por la tarde

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

Miles de personas secundaron ayer las movilizaciones por el Día de la Mujer en las calles de Salamanca a lo largo de todo el día. Diferentes organizaciones sindicales y sociales realizaron el llamamiento a los ciudadanos para sumarse «contra las violencias machistas, contra la brecha salarial y contra la precariedad laboral», como así rezaban los carteles elaborados desde las organizaciones sindicales. El Movimiento Feminista de Salamanca llevaba por lema «Si nosotras paramos, se para el mundo».

La convocatoria más masiva fue la de esta organización, que partió pasadas las ocho de la tarde de la plaza de la Concordia. Según las fuentes policiales, la cifra de asistentes se acercarían a los 15.000 pero muchos ciudadanos se iban sumando durante el recorrido, por las calles María Auxiliadora, Toro y Plaza Mayor, donde tuvo lugar la lectura de un manifiesto. Cuando la cabecera de la manifestación estaba a punto de entrar en la ágora salmantina, con una pancarta donde se podía leer el mensaje:«No me felicites, lucha», los últimos en manifestarse se encontraban a la altura de María Auxiliadora con la calle Padre Cámara.

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Durante todo el recorrido no faltaron ni el ruido de los silbatos y cacerolas, ni las consignas en defensa de la igualdad de las mujeres y contra la violencia que sufren cada día. Asimismo, tampoco faltaron cientos de pancartas con el color morado que identificaba la jornada del 8M donde se podían leer mensajes como: «De camino a casa quiero ser libre, no valiente», «No son muertes, son asesinatos» o «El machismo es terrorismo», entre otros. La llegada a la Plaza se produjo sobre las nueve de la noche, donde tampoco falto la vestimenta morada y el ruido constante para llamar la atención de todos los viandantes.

Por otro lado, se llamaba a la huelga, o bien de dos horas en cada turno laboral, o de las 24 horas. El color morado abanderaba la defensa de las mujeres en cada protesta, bien en formato de ropa de vestir, pañoleta o pancarta. El programa del Movimiento Feminista, que apostaba por una huelga de 24 horas, comenzaba a primera hora de la mañana con protestas en los hospitales en el cambio de turno de la noche al de la mañana. Su siguiente destino fue el Campus de la Universidad de Salamanca con varias caceroladas, entre ellas, en el Rectorado, donde el grupo de protesta fue recibido en el hall por el rector de la institución académica, Ricardo Rivero.

Al mediodía, la primera de las concentraciones numerosas tuvo lugar en la Plaza Mayor, en la que se desplegaron varias pancartas de las diferentes organizaciones que secundaban esta protesta internacional. En la que compartían UGT y CCOO se podía leer «#VivasLibresUnidas por la igualdad». Por su parte, el colectivo de CNT se decantó por el lema «¡Lo queremos todo ya! Justicia social». En esta convocatoria de las organizaciones sindicales participaron más de 3.000 personas, que después recorrieron algunas calles del centro de la ciudad.

Ante esta jornada, el secretario general de CCOO, Emilio Pérez Prieto, reconoció que no se deberían de quedar solo en los actos reivindicativos, «sino que queremos que se signifique que es un día donde tenemos que reivindicar la igualdad entre hombres y mujeres y que termine de una vez por todas la discriminación que existe sobre todo en el ámbito laboral, pero también el social». Para el responsable de este sindicato, es fundamental, «terminar con la brecha salarial, con la temporalidad de los contratos que sufre fundamentalmente la mujer, acabar con la parcialidad de los contratos que está en torno a un 75%, y sobre todo, de una manera tajante y contundente, terminar con toda clase de violencia machista que se sigue produciendo en este país».

Por su parte, el secretario general de UGT de Salamanca, José Luis Hernández Rivas, resaltó la unidad en esa jornada entre las organizaciones sindicales, ante un problema que considera que «somos incapaces de erradicarlo, como es por un lado, la brecha salarial que hay con las mujeres y por otro, la violencia de género que es un lastre para la sociedad». Su sindicato apuesta por educar en igualdad.

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