Los bomberos rescatan a una de las víctimas/ Foto: Reuters | Vídeo: Youtube
La furia se desata
La tragedia está tomando tintes dramáticos en la respuesta social. Un grupo de jóvenes indignados por la tardanza en encontrar a la víctima número 51 del accidente de tren, ha enfrentado a la Policía en una batalla campal que se ha saldado con importantes destrozos en la estación porteña de Once. Los disturbios se produjeron cuando centenares de personas se concentraron en el acceso principal de la estación en protesta por las pésimas condiciones del transporte ferroviario y el retraso en la localización del cuerpo de Lucas Menghini Rey, de 20 años.
El cadáver de Lucas Menghini fue encontrado entre el tercer y el cuarto vagón del tren que el pasado miércoles se incrustó contra una de las cabeceras de la estación de Once, con un saldo de 51 muertos y más de 700 heridos. Durante dos días, la familia del joven desplegó una intensa campaña en los medios de comunicación y en la estación para difundir la imagen de Lucas, tras la búsqueda infructuosa en los hospitales y en tanatorios.
Un fallo en el sistema de frenos fue la causa del choque el pasado miércoles de un tren contra una de las cabeceras de la estación ferroviaria Once, de Buenos Aires, que causó 51 muertos y 703 heridos, según las declaraciones del maquinista.
Fuentes judiciales citadas por la prensa local indicaron que Marcos Antonio Córdoba, el maquinista del tren de cercanías, declaró ante el juez que investiga el siniestro, Claudio Bonadío, que intentó frenar dos veces y que luego utilizó el freno de emergencia, pero los mecanismos no funcionaron.
Córdoba, de 28 años, fue imputado por el delito de "estrago culposo" -delito para el que se prevé una pena de seis meses a tres años de prisión- y, tras prestar declaración indagatoria, quedó en libertad por decisión del juez.
Fallos "habituales"
Según las misma fuentes, el maquinista declaró que era "habitual" que existieran fallas en los materiales de los trenes y que el sistema de frenos ya presentó problemas el día de la tragedia en una estación antes de llegar a la terminal Once, la de Caballito, donde por esa causa se pasó unos metros del andén.
La declaración del maquinista está en línea con las reiteradas denuncias de trabajadores ferroviarios sobre el estado deficiente del material ferroviario. En medio de las críticas por la falta de control estatal de las concesiones ferroviarias, el Gobierno de Cristina Fernández ha resuelto presentarse como querellante en el proceso judicial.