Joan Carles Molinero declarará el próximo 10 de febrero por los incidentes que se saldaron con más de cien heridos
Hay cinco responsables policiales y altos cargos políticos inculpados en el caso
El Parlament no es un alto organismo del Estado
Finalmente, el asedio que un grupo violento del movimiento de los indignados protagonizó ante la Cámara catalana, y en el que algunos diputados resultaron agredidos y zarandeados, será juzgado en un tribunal de Cataluña.
El pleno de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional hizo este lunes pública una decisión, según la cual insta al juez Eloy Velasco a inhibirse a favor de los juzgados de Barcelona en la investigación del acoso a la Cámara catalana. La razón que dio el pleno de la Audiencia Nacional puede traer cola, ya que entiende que el Parlament no puede considerarse como un alto organismo del Estado y por tanto no puede seguir juzgando este caso, por el que hay 20 indignados imputados por un delito contra las altas instituciones de la nación.
El asedio al Parlament, un hecho sin precedentes en más de 30 años de democracia, acabó con una cuarentena de heridos, cargas policiales y obligó a que las dos máximas autoridades de Cataluña, el presidente de la Generalitat y la presidenta del Parlament, tuvieran que utilizar el helicóptero para desplazarse hasta la Cámara para evitar ser agredidos.
El desalojo temporal que practicaron Mossos y Guardia Urbana de Barcelona contra los cerca de 400 indignados que hace un año acampaban en la plaza de Cataluña, en el centro de la capital catalana, puede acarrear serias consecuencias judiciales para los mandos policiales y los entonces responsables políticos y policiales de Barcelona y la Generalitat.
El titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Barcelona ha llamado a declarar el próximo 10 de febrero como imputado al comisario jefe de los Mossos d'Esquadra en Barcelona, Joan Carles Molinero. Este alto cargo de la Policía catalana, según el magistrado que lleva la investigación judicial, Josep Maria Miquel Porres, es la persona que, desde la sala de mando, dio las órdenes a los mossos que participaron en la operación del 27 de mayo. Esa es al menos la versión que dio otro de los imputados en la causa abierta por un grupo de miembros del colectivo del 15-M.
Y es que Miquel Porres ha decidido citar a declarar a Molinero, después de que Antoni Antolí, el jefe del dispositivo de la policía que coordinó la intervención en la plaza y que también está imputado, afirmara la semana pasada que se limitó a ejecutar las órdenes que recibía de Molinero. Esas directrices acabaron como el rosario de la Aurora. Calificada de brutal y represora por los manifestantes, la carga se saldó con 121 heridos (37 de ellos policías) y suministró imágenes de jóvenes ensangrentados de la 'Spanish revolution', que dieron la vuelta al mundo.
Además, el director de la Policía catalana, Manel Prat, inculpado en esta misma causa, asumió hace una semana ante el juez la responsabilidad del operativo y señaló que fue Molinero quien ejecutó la orden de cargar para controlar la "situación de extrema gravedad en la plaza" y admitió el uso de pelotas de goma. Según explicó el mismo día de la carga el consejero catalán de Interior, Felip Puig, que tuvo que defenderse de las críticas de la oposición de ERC, ICV y PSC que le acusaron de haber ordenado una actuación desproporcionada, por la que pidió perdón, la intervención de las fuerzas de seguridad perseguía una doble razón. Por un lado para sanear la zona, por motivos de salubridad pública, y la segunda, la de peso, para actuar de forma preventiva, con el objetivo de evitar males mayores en la celebración por la 'Champions'. «El objetivo no era desalojar, sino limpiar la plaza», dijo Puig. Su frase sonó desafortunada, pero no debió de serlo tanto cuando el alcalde de Nueva York la utilizó para justificar el desalojo de los indignados de Wall Street.
En cualquier caso, por la carga de Barcelona ya han sido imputados Prat, Molinero y Antolín, la ex teniente de alcalde de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Assumpta Escarp, y el jefe de los antidisturbios, David Bordas, que declarará este martes.