
El ministro de Fomento, José Blanco, en Valladolid. / Efe
"Rajoy es el activista que más contribuye al descrédito de España"
Blanco ha situado a Mariano Rajoy como "el activista" que más contribuye al descrédito de España en el exterior, y ha asegurado que si la demagogia del PP cotizara en Bolsa, España no tendría problemas en los mercados.
Blanco ha confesado su perplejidad por la valoración que el PP hace todos los días de las encuestas que le sitúan como primera fuerza política de las próximas elecciones generales, y se ha mostrado convencido de que "Rajoy no volverá a ganar tampoco en 2012".
En su intervención, ha aseverado que el líder de la oposición tiene "principios de quita y pon" y ha puesto como ejemplo el voto en contra del PP al plan de ajuste del déficit público propuesto por el Gobierno, después de que pidiera reiteradamente que se elaborara un proyecto de estas características.
También en referencia Rajoy, Blanco se ha mostrado convencido de que no va a dar lecciones al Gobierno quien, cuando formaba parte del Ejecutivo de José María Aznar, recortó becas, congeló el salario mínimo y las plantillas de la Guardia Civil y la Policía, y "lo único" que hizo en Fomento fue llenar de petróleo las playas de Galicia.
El ministro ha sostenido que los ciudadanos juzgarán al presidente del PP en 2012 como un "irresponsable" que quiere "sufrimiento" y "ajuste" para tender un puente hacia La Moncloa.
"Le voy a pedir que, por coherencia, practique allí donde gobierna lo que predica para el resto de España", ha asegurado el vicesecretario socialista, quien ha incidido en que los ciudadanos y el PSOE no le van a "pasar ni una" al líder de la oposición.
Ningún país europeo ha logrado un impulso modernizador tan profundo en tan corto periodo
El ministro de Fomento, José Blanco, ha afirmado en Valladolid que el futuro de España no se puede basar en la política de construir sin parar, "porque no es sostenible ni económica ni medioambientalmente". Blanco ha hecho esta reflexión en su discurso en el acto de inauguración de un tramo de la carretera de circunvalación de Valladolid VA-30, cuya puesta en servicio ha presidido conjuntamente con el titular de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera.
También ha recordado que las
infraestructuras "no son gratis, sino que las pagan todos los españoles con sus impuestos y, por ello y, ante las medidas de reducción del déficit tomadas por todos los países de la UE, su construcción "se ha de basar en la política de aprovechar lo que ya tememos y construir lo que es necesario".
Según el ministro, en política de infraestructuras España ha avanzado "mucho en poco tiempo", hasta el punto de que "ningún país europeo ha logrado un impulso modernizador tan profundo en tan corto periodo". Sin embargo, ha recalcado que en el actual escenario de aceleración de los programas de reducción del déficit público "requiere que se ponga por delante la racionalidad y la sensatez a la demanda insaciable de nuestras infraestructuras" y ha garantizado que se optimizará la inversión "estudiando al detalle cada euro que se invierta".
Colaboración de las administraciones
En una intervención perturbada por los pitidos y gritos, a golpe de megáfono, de un centenar de trabajadores de Renfe y representantes sindicales de CCOO que pedían la garantía de sus puestos de trabajo, el ministro ha pedido la colaboración de todas las administraciones en esta etapa de reajuste, cuyos efectos en materia de infraestructuras no ha concretado a la espera de que su departamento culmine la "reprogramación" que lleva a cabo.
Juan Vicente Herrera, que ha cerrado el acto, ha ofrecido la colaboración responsable de su gabinete en esta nueva etapa marcada por los recortes presupuestarios, dentro una "cultura de cooperación y de lealtad", pero ha recordado el retraso reiterado en los proyectos de la Autovía del Duero y de la autovía León-Valladolid.
A la vez que ha garantizado a Blanco que Castilla y León "va a ser corresponsable", Herrera ha mostrado su preocupación por la llegada del AVE a Ponferrada y los accesos a Galicia y por la línea férrea de alta velocidad Palencia-Cantabria. El tramo inaugurado hoy es un trazado de doble calzada, de 6,6 kilómetros de longitud, que comunica las autovías de Castilla A-62 y la CL-601 Valladolid-Segovia y en su construcción se han invertido casi 60 millones de euros.