Justifica su decisión "con el fin de preservar la independencia del órgano de gobierno de los jueces"
Vocal a propuesta del PP, es uno de los tres miembros del Consejo cuya abstención solicitó el magistrado por considerar que existía "enemistad manifiesta" hacia él
De Rosa admite su amistad personal con el presidente valenciano Francisco Camps, imputado en el 'caso Gürtel', pero defiende su objetividad en el caso
Garzón presenta un recurso de súplica ante el Tribunal Supremo contra la admisión de una querella por las escuchas a los abogados del 'caso Gürtel'

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón./ Efe
Nuevo recurso de Garzón
En un escrito de 17 páginas presentado este martes, el abogado Gonzalo Martínez-Fresneda se adhiere al recurso en el mismo sentido que presentó la Fiscalía el pasado 1 de marzo y acusa al querellante de manipular los hechos relacionados con las intervenciones telefónicas mediante "inexactitudes y mendacidades tendentes a crear una sensación global de desprecio por el Derecho".
Entre estas "inexactitudes" está que Garzón abriera unas diligencias independientes sin petición expresa de la Fiscalía, que se ordenaran las escuchas antes de imputar al abogado José Antonio López Rubal (según la causa se le imputó diez días antes de intervenir sus comunicaciones), o que este letrado desconociera su condición de investigado.
Intervención de las comunicaciones
La defensa de Garzón subraya, al contrario de lo que sostiene Peláez en su denuncia, que la ley "no declara la inmunidad absoluta de las conversaciones entre los internos de los centros penitenciarios y los abogados que les visiten", y tampoco lo ha hecho la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.
Según esta jurisprudencia, el director de una cárcel puede intervenir las comunicaciones de los internos salvo cuando sean con sus letrados, en cuyo caso debe contar con autorización judicial, y en los casos de terrorismo.
Además, la defensa de Garzón mantiene que "aún en la eventualidad de que se hubieran grabado conversaciones que no tuvieran interés para la causa, ello en modo alguno afectaría al derecho de defensa", pues la selección del material que debe integrar la instrucción depende ahora del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).
El vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Fernando de Rosa, ha decidido abstenerse en la tramitación de la
suspensión cautelar del juez Baltasar Garzón con el fin de "preservar la independencia" del órgano de gobierno de los jueces, aunque cree que no existe razón de peso para ello.
De Rosa, vocal a propuesta del PP, es uno de los tres miembros del CGPJ cuya abstención solicitó Garzón por considerar que existía "enemistad manifiesta" hacia él. Los otros dos son
Margarita Robles, que también ha decidido apartarse del asunto, y la vocal
Gemma Gallego, que ayer rechazó hacerlo. Una enemistad que De Rosa niega "con total y absoluta rotundidad", asegurando que esa imputación responde más a una "equivocada interpretación de la realidad" por parte de Garzón que a una constatación fidedigna y objetiva de los hechos.
"La independencia del Consejo está por encima de todo. No puede existir ni una sombra de duda sobre mi dignidad y mi honorabilidad, algo que siempre he preservado en todas las instituciones a las que he servido, y el Consejo no puede ser una excepción", asegura el vicepresidente del CGPJ en un comunicado para explicar su abstención. Además, afirma que el debate no ha de centrarse en si los vocales recusados se deben abstener o no, sino en saber si un magistrado contra el que se han admitido a trámite tres querellas por delitos supuestamente cometidos en el ejercicio de su cargo, -lo que califica como un "hecho insólito" en la historia de la Justicia española-, puede continuar ejerciendo sus funciones.
En el escrito en el que pidió su abstención, Garzón alegaba como motivo la amistad personal que De Rosa, ex consejero de Justicia en el Gobierno valenciano, mantenía con el presidente de esta comunidad, Francisco Camps, que fue imputado en el 'caso Gürtel'. Recordaba también las declaraciones en las que De Rosa afirmó que Garzón podría estar pasando una "línea roja muy importante" -la de la prevaricación- por no inhibirse en la causa. Según De Rosa, en ningún caso puede el magistrado, con quien dice que siempre ha mantenido una relación respetuosa y cordial, basar una "inventada enemistad" con él en esas apreciaciones que, indica, "no iban tan mal encaminadas", ya que posteriormente Garzón decidió inhibirse en el 'caso Gürtel' en favor de los Tribunales Superiores de Justicia de Madrid y de Valencia.
Admite su amistad con Camps
En la carta remitida a la Comisión Permanente del Consejo, De Rosa admite que existe la "relación de amistad" con Camps, pero considera que esa circunstancia no justifica que se ponga en entredicho su objetividad y dice que en ningún momento va a interferir en la decisión que finalmente pudiera adoptar. No obstante, y al igual que hizo al comunicar que se apartaba del caso la vocal a propuesta del PSOE Margarita Robles, De Rosa muestra su sorpresa porque Garzón le recuse con criterios que no se aplicó a sí mismo cuando, "tras su paso por el Ministerio del Interior", instruyó causas contra personas "con las que mantuvo una estrecha relación de servicio" mientras formó parte del Gobierno socialista.
Algo que, resalta De Rosa, le ha valido a Garzón años después "una amonestación por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos", que consideró que el magistrado debió abstenerse en el caso del secuestro de Segundo Marey por haber coincidencia en el ejercicio de cargo público con ex secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera, que resultó condenado por esos hechos. Por último, De Rosa dice que pese a que tiene la "plena convicción" de que no hay ningún motivo que justifique su abstención, se aparta del procedimiento para favorecer la defensa de una Justicia independiente que, a su juicio, se está viendo "seriamente afectada" por los "diferentes avatares" que rodean la tramitación de la suspensión de Garzón.