El estado de salud del terrorista cuando fue encontrado en la calle, once días después de su desaparición, "estaba muy deteriorado"
La Policía gala dispersa a un grupo de 'abertzales' que intentó entrar en el Institudo de Medicina Legal de Touluse
Varias decenas de manifestantes han pedido en Toulouse "la verdad" sobre el fallecimiento del etarra Jon Anza. Con pancartas con el lema 'Queremos la verdad' e ikurriñas, los congregados se han enfrentado con la Policía, que ha lanzado gases lacrimógenos. / Foto: Efe | Vídeo: Atlas
La familia quiere otra autopsia
Los familiares y el abogado de Jon Anza están llevando a cabo las gestiones necesarias para realizar una segunda prueba forense, con la presencia de un médico de confianza, según ha afirmado la portavoz del colectivo de apoyo al etarra, Maite Goienetxe.
También el Movimiento pro Amnistía ha señalado en un comunicado que no aceptará "ninguna autopsia realizada sin la presencia del abogado de confianza".
Las conclusiones preliminares de la autopsia practicada al cuerpo del etarra Jon Anza descartan la existencia de "lesiones traumáticas" externas ni hemorragias internas y apuntan a un fallo "polivisceral, neumocardio y pulmonar" como causa última de su fallecimiento. El
cadáver fue identificado la semana pasada después de llevar cerca de diez meses en el depósito de un hospital de Toulouse. La fiscal del Tribunal de Bayona Anne Kanayakis ha informado, en una rueda de prensa, de las primeras constataciones de la autopsia practicada al cuerpo de Anza en el Instituto de Medicina Legal de Toulouse, cuyas conclusiones definitivas se darán a conocer a finales de esta semana o principios de la próxima.
A falta de esas conclusiones definitivas, Kanayakis ha señalado que el estado de salud de Anza cuando fue encontrado, once días después de su desaparición, en Toulouse "estaba muy deteriorado", al tiempo que ha recordado que el etarra padecía una grave enfermedad. La fiscal ha informado de que aún quedan pruebas toxicológicas que practicar al cuerpo del etarra, al tiempo que ha explicado que no se ha permitido la presencia de un médico de confianza, tal y como había reclamado la familia del etarra, porque es una situación que no prevé "el procedimiento" en este tipo de casos. No obstante, ha indicado que la autopsia ha sido practicada por el director del Instituto de Medicina Legal de Toulouse y por el segundo responsable de este centro, tras lo que ha defendido la competencia y fiabilidad de estos dos profesionales. Pese a ello, ha indicado que los familiares podrán hacer las comprobaciones que crean oportunas cuando les sea entregado el cuerpo, lo que puede ocurrir "cualquier día de estos", según ha dicho.
Kanayakis ha confirmado también que se ha constatado la presencia de dos guardias civiles en un hotel de Toulouse el 20 de mayo de 2009, pero ha afirmado que no se puede establecer una relación directa con la desaparición de Anza, que había sido encontrado 20 días antes en una calle de esta localidad francesa, ya que, según ha dicho, es "conocida" la presencia de agentes del Instituto Armado en el sur de Francia en tareas antiterroristas.
Presencia habitual de guardias civiles
La fiscal se ha referido así a una información publicada por El Mundo, que indicaba que dos agentes del Instituto Armado abandonaron precipitadamente un hotel de Toulouse el 18 de mayo, día en el que la familia de Anza denunció su desaparición, y se dejaron olvidadas dos armas. La fiscal ha aclarado que la presencia de los guardias civiles se ha comprobado el 20 de mayo, y no el 18, es decir, 20 días después de que Anza apareciera inconsciente en el Boulevard de Estrasburgo de Toulouse.
La encargada del caso ha insistido en que el dispositivo de búsqueda de Anza no funcionó correctamente y ha sostenido que aún no se conoce nada sobre lo ocurrido en los once días transcurridos desde la desaparición del terrorista y su aparición inconsciente en una calle de Toulouse. "No ha funcionado la cadena que habría permitido la identificación del cuerpo", ha admitido, tras lo que ha aludido a las "dimensiones gigantes" de un hospital como el de Purpan, en cuya morgue ha estado el cadáver de Anza durante 10 meses sin haber sido identificado ni relacionado con la denuncia de desaparición del etarra.
Como hizo el pasado viernes en su primera rueda de prensa, Kayanakis ha recordado que los investigadores remitieron una circular a todos los hospitales de Francia para preguntar por la presencia de un cuerpo que pudiera coincidir con Anza y "la respuesta fue negativa".
Instantes antes de que comenzara la autopsia, unas 80 personas se habían concentrado en las inmediaciones del instituto anatómico para pedir "la verdad" sobre el fallecimiento de Anza. Pese al amplio dispositivo policial, algunos de ellos han logrado entrar en el perímetro pero no han accedido al edificio. Con pancartas con el lema 'Queremos la verdad' e ikurriñas, los manifestantes se han enfrentado con las Fuerzas de Seguridad, que han tenido que lanzar gases lacrimógenos a quienes les lanzaban piedras. Representantes de la izquierda 'abertzale'
rechazaron este fin de semana la versión oficial sobre la desaparición y muerte de Jon Anza y se mostraron "convencidos" de que el miembro de ETA "estuvo en manos" de las Fuerzas de Seguridad del Estado en los días previos a su fallecimiento.