De la Vega asegura que respeta todas las opiniones aunque insiste en que el Ejecutivo se ha comportado con "absoluta prudencia"
El representante de la ONG considera que "no es justo" que se den a conocer datos del secuestro cuando todavía siguen retenidos dos compañeros
Fotografía difundida en la página web del canal televisivo Al Arabiya en la que aparecen sentados Alicia Gámez (con la cara pixelada), liberada el pasado lunes, y los otros dos españoles que permanecen secuestrados, Roque Pascual (d) y Albert Vilalta (i), el cual resultó herido en una pierna durante el secuestro, y está sentado en una especie de hamaca y tapado con saco de dormir, junto a tres presuntos terroristas de Al Qaeda con los rostros cubiertos y portando armas automáticas. / Foto: Efe | Vídeo: Atlas
"Absoluta prudencia" del Gobierno
A las críticas de las familias no ha querido contestar la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, que ha señalado que respeta la opinión de los más allegados a los cooperantes. Sólo ha subrayado que el Ejecutivo se ha comportado con "absoluta prudencia" y que así se va a seguir manteniendo.
De la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, ha hecho un llamamiento a la discreción y a la prudencia, que, junto con la responsabilidad, son "las mejores herramientas" para la liberación de Albert Vilalta y Roque Pascual.
Tras mostrar su solidaridad, apoyo y afecto a las familias de los secuestrados, la vicepresidenta ha afirmado que el Gobierno "no va a descansar ni un minuto" hasta que los cooperantes sean liberados.
Las familias y la ONG Barcelona Acció Solidària han criticado que el Gobierno haya "alterado" el guión de prudencia que hasta ahora había imperado en las negociaciones del secuestro de los tres cooperantes catalanes y haya dado a conocer datos, como las
pruebas de vida recibidas.
En una rueda de prensa en Barcelona, el jefe de prensa de Barcelona Acció Solidària (BAS), Josep Ramon Giménez, en nombre de las familias, ha pedido que el Ejecutivo clarifique las normas de prudencia y silencio que habían sido sagradas para todos los implicados hasta ahora. "Hemos estado tres meses callados, respetando el pacto de discreción que nos pidió el Ministerio de Asuntos Exteriores y ahora vemos que la vicepresidenta Teresa Fernández de la Vega da a conocer las pruebas de vida que se han facilitado, y que también se ha publicado en un medio de comunicación un vídeo y una fotografía" de los secuestrados, ha indicado Giménez.
El representante de la ONG considera que "no es justo" que se den a conocer todos estos datos cuando todavía dos de sus compañeros permanecen secuestrados a manos de la organización terrorista Al Qaeda del Magreb Islámico. De hecho, el presidente de la organización, Josep Carbonell, recibió una llamada de
Alicia Gámez el pasado 29 de diciembre, un mes después del secuestro, y sólo la comunicó a la familia y al Ministerio, sin darla a conocer a los medios de comunicación.
Llamada tranquilizadora de Gámez
En esa llamada, Gámez aseguraba que los tres secuestrados estaban bien de salud y pedía a sus compañeros de organización que presionaran al Gobierno para que negociara su liberación. Sobre el vídeo que se ha dado a conocer hoy en el que se ve supuestamente a los dos secuestrados,
Roque Pascual y Albert Vilalta, caminando por el desierto con sus captores, Giménez ha indicado que "si tuviera que ir a un juicio a testificar, no daría veracidad a esas imágenes porque sólo se distinguen siluetas y ninguno de los dos hombres cojea". Se refería de esta forma al hecho de que uno de los dos secuestrados, Albert Vilalta, resultó herido de bala en una pierna durante su captura aunque ya estaría recuperado.
En cambio, la foto facilitada en la que se puede ver a Gámez, Pascual y Vilalta sí merece credibilidad para los miembros de la ONG, ya que las caras de sus compañeros se ven claras y Vilalta, en concreto, aparece con una venda o un yeso en la pierna, por lo que se calcula que debió ser tomada poco después de producirse el rapto, a finales de noviembre pasado.
Josep Ramon Giménez se ha tomado un poco a broma las afirmaciones de los captores, según las cuales Alicia Gámez fue puesta en libertad tras haberse convertido al islam, aunque ha precisado que desde que la recibieron en el aeropuerto de Barcelona el pasado miércoles no han vuelto a hablar con ella por respeto y porque comprenden que debe recuperarse a su propio ritmo.