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El presidente del Senado chileno, Jorge Pizarro, inviste al presidente Piñera en presencia de la presidenta saliente, Michelle Bachelet. / Foto: AFP | Vídeo: Atlas

Sebastián Piñera y Evo Morales han celebrado un partido de fútbol para iniciar la nueva etapa política. / Efe

Michelle Bachelet recibe a su homóloga argentina Cristina Fernández. / Efe

El príncipe Felipe a su llegada al Palacio de La Moneda. / Efe
Bachelet se despide
En su último mensaje al país, y a pocas horas de dejar el Gobierno, la presidenta Michelle Bachelet ha pedido a sus compatriotas trabajar para reconstruir Chile tras los devastadores efectos del terremoto de 8,8 grados del pasado 27 de febrero.
"Esta es la última vez que me dirijo a ustedes y lo hago en un contexto muy particular, por la catástrofe. Justo en el año de nuestro Bicentenario, la tierra y el mar nos golpearon duramente", ha dicho Bachelet.
La médico socialista ha anunciado una serie de medidas en favor de los damnificados por el seísmo, que dejó casi 500 muertos, numerosos desaparecidos, que aún no han sido contabilizados, dos millones de personas afectadas por graves pérdidas y millonarios daños en infraestructura.
El conservador Sebastián Piñera Echenique ha sido investido como presidente de Chile, en una ceremonia celebrada en la sede del Congreso chileno, en el puerto de Valparaíso, precedida por
fuertes réplicas de 6,9 grados en la escala Richter. El nuevo mandatario chileno, de 60 años, recibió la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Jorge Pizarro.
"Sí, juro", ha respondido Piñera cuando Pizarro le tomó el juramento de rigor, en medio de aplausos de los asistentes a la ceremonia, en el salón de honor del Parlamento chileno. La interpretación del Himno Nacional chileno, coreado por el público, ha sellado la
investidura del nuevo presidente de Chile. Acto seguido, la ya ex presidenta Michelle Bachelet abandonó el salón, acompañada de sus ministros, en medio de una ovación y con frecuentes paradas para saludar a personas que se le acercaban.
El empresario multimillonario
Sebastián Piñera recoge así las riendas de Chileen un traspaso de poderes histórico, ya que por primera vez desde que cayó la dictadura de Augusto Pinochet, hace 20 años, la derecha ocupará La Moneda. La toma de posesión ha sido austera y no se verán los festejos que se esperaban en esta fecha tan importante para el ala conservadora debido al
reciente terremoto.
Los invitados extranjeros tampoco han respondido como el Gobierno entrante hubiese querido. La investidura ha contado con la presencia del Príncipe Felipe de España, quien llegó ayer a Chile, y de los presidentes de Colombia, Alvaro Uribe; de Perú, Alan García; y Bolivia, Evo Morales. Pero se han notado las ausencias de los mandatarios de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; y de Costa Rica, Oscar Arias, quienes han cancelado sus visitas a Chile, sin que el resto de los presidentes invitados haya todavía anunciado su asistencia. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, no ha asistido a la toma de posesión y en su lugar ha ido el ministro de Asuntos Exteriores, Nicolás Maduro.
Primer mensaje como presidente
El nuevo presidente ha hecho un llamamiento a los chilenos a tener calma, a "secar las lágrimas" y a trabajar por la reconstrucción del país, en lo que ha sido su primer mensaje a la nación. Piñera ha hablado brevemente con la prensa tras la ceremonia. En Palacio Cerro Castillo, residencia de verano de los presidentes chilenos, en la ciudad de Viña del Mar, a 120 kilometros de Santiago, donde almorzará con los invitados internacionales a su investidura.
Piñera ha pedido a los ciudadanos no desesperarse por los temblores, posiblemente réplicas del terremoto 8,8 grados que el pasado 27 de febrero causó tsunamis y dejó unos 500 muertos, además de millonarios daños materiales. "A pesar de toda la adversidad, nada se nos ha regalado, todo lo demás lo hemos conquistado con trabajo, en medio de la adversidad se mide la valentía de un pueblo y sé que tenemos un pueblo valiente, trabajador, que está preparado para enfrentar la adversidad", ha dicho el nuevo gobernante.
Asimismo, ha informado de que ha enviado a su ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter, a la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), para coordinar las actividades preventivas "de manera seria, profesional y con liderazgo", en una velada crítica a lo hecho por las recién salidas autoridades. Piñera ha confirmado que mantiene su agenda y que tras un almuerzo con sus invitados, viajará a Constitución, zona afectada en el terremoto del 27 de febrero, donde un tsunami mató a más de 300 personas. En el lugar, el nuevo mandatario realizará su primer consejo de gabinete de ministros.