
Un hombro retira los escombros de lo que era su casa mientras las familias chilenas intentan recobrar la normalidad./ AP
Bachelet cancela una campaña con los logros de su mandato
El Gobierno de la presidenta chilena, Michelle Bachelet, que este jueves abandonará el cargo, ha decidido anular una campaña publicitaria valorada en 120 millones de dólares con la que se quería resaltar los logros y beneficios que ha supuesto para el país los cuatro años de mandato de la médico socialista, en el marco de las medidas de austeridad adoptadas a raíz del terremoto.
El objetivo de la campaña era principalmente poner "especial énfasis" en los beneficios sociales "implementados durante el gobierno de la presidenta Bachelet", según las bases de licitación. Ante la división por la misma que había ya en el Gobierno, se había acortado su emisión hasta el 11 de marzo, fecha en la que Bachelet cederá el poder a Sebastián Piñera.
1.200 millones de dólares reconstruir las infraestructuras
El Gobierno chileno cifra el coste de los daños del terremoto en torno a los 1.200 millones de dólares (unos 870 millones de euros) sólo en lo relativo a infraestructuras afectadas, al tiempo que aseguró que la reparación completa del país puede tardar tres o cuatro años.
El primer anuncio lo ha hecho el ministro chileno de Obras Públicas, Sergio Bitar, que afirma que sólo la reparación de carreteras, aeropuertos, embalses y otras infraestructuras dañadas costaría en torno a 1.200 millones de dólares.
Esta cifra, sin embargo, sería mucho mayor si se tiene en cuenta el coste de la reconstrucción de las viviendas destruidas, que se estiman en medio millón. Así, desde el sector privado se estima que el coste total de la reconstrucción por el terremoto y los posteriores tsunamis asciende a unos 30.000 millones de dólares (unos 22.000 millones de euros).
Tres seismos han sacudido en las primeras hora varias regiones del centro y sur de Chile, devastadas por un
terremoto de 8,8 grados el pasado 27 de febrero, pero
sin causar víctimas ni daños visibles, según las autoridades. A las 06:27 de la mañana (10:27 hora española), un temblor de 4,9 grados Richter se registró en el centro del país, con su epicentro localizado bajo el mar, a 68 kilómetros de Valparaíso y a 28,1 de profundidad, según el Servicio de Geología de Estados Unidos.
Antes, a las 05:07 horas (08:07 GMT), la misma zona fue sacudida por un sismo de 5,1 grados, con su epicentro también localizado bajo al lecho marino, a 75 kilómetros de Valparaíso. Según la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), este temblor alcanzó una intensidad de cuatro grados en la escala internacional de Mercalli, que va de uno a doce, en el puerto de Valparaíso y de dos grados en Santiago y Pichilemu.
Unos pocos minutos antes, a las 05:00 horas (08:00 GMT), un temblor de 4,9 grados de magnitud sacudió la región del Maule, a 300 kilómetros al sur de Santiago, con su epicentro localizado bajo el mar, a 127 kilómetros al oeste de Talca, según la fuente estadounidense.
La ayuda llega a las zonas afectadas
De acuerdo con las autoridades, la situación en las
regiones afectadas se ha continuado normalizando de forma paulatina y la mayoría de los servicios básicos han sido repuestos, mientras la ayuda fluye con regularidad hacia los damnificados por el terremoto del 27 de febrero.
El Gobierno ha alevado a 497 el número de víctimas mortales. El dato lo ha aportado el viceministro del Interior, Patricio Rosende, que ha señalado que la mayor cantidad de muertos se ha registrado en la región del Maule, a unos 300 kilómetros al sur de Santiago, donde al seísmo se agregó un tsunami que devastó todo el borde costero.
Como ha sido la tónica en estos días en La Moneda, Rosende no se ha referido al número de desaparecidos, pero fuentes del Ejecutivo indican que se trata de al menos otras 300 personas. La cifra se acercaría a las 800 de las que informó el Gobierno hasta la tarde del jueves y que luego fue anulada por un error en la suma de cadáveres.
Hasta el mediodía del domingo se habían distribuido a los damnificados 963.000 raciones de comida caliente, la mayor parte en las regiones del Maule y del Bío Bío. Además, todas las regiones cuentan con atención de salud, y aunque hay hospitales que presentan daños, han sido suplidos con hospitales de campaña aportados por diversos países.
El suministro de agua es de un 99,7% en Valparaíso, de un 99,9% en Santiago y de un 100% en la región de O'Higgins, según Rosende, que añadía que en Maule el abastecimiento llega al 90%, en Bío Bío al 57,9% y en La Araucanía al 100%. En cuanto al suministro eléctrico, apuntaba que en Valparaíso es de casi el 100% y del 98% en la capital del país, mientras en O'Higgins alcanza al 87% de los hogares, en Maule al 80% y en el Bío Bío al 74%. Ha admitido que las comunicaciones telefónicas continúan "vulnerables" en O'Higgins y La Araucanía, pero que no hay ninguna región incomunicada.