Fuerteventura es paradisíaca.
Fuerteventura es paradisíaca.

Fuerteventura, la isla del viento y la aventura

  • La isla canaria de Fuerteventura es una de las grandes desconocidas, guarda toda la esencia del archipiélago y ofrece multitud de deportes de aventura y agua

Fuerteventura es una de las islas más desconocidas del archipiélago canario, a la sombra de Lanzarote, Tenerife o La Palma, los turistas prefieren visitar éstas, sin saber toda la belleza que esconde 'la isla del viento', un paraíso para los surfistas y todos aquellos amantes de deportes relacionados con el viento.

Situada en el Atlántico y de origen volcánico, es la isla más cercana a la costa africana, de la que tan solo le separan 95 kilómetros. En el año 2009 la isla fue declarada reserva de la biosfera por la Unesco. Pertenece a la provincia de Las Palmas y su capital es Puerto de Rosario, lugar donde se encuentra el Cabildo.

Fuerteventura se ubica muy cerca de Lanzarote y ambas son las más áridas de la región. De la isla del viento destacan sus extensas costas con casi 80 kilómetros de playas. Arenas generalmente blancas, aunque en alguna playa predomina el negro, y aguas turquesas hacen las delicias de los turistas que hasta allí se acercan, sobre todo en verano.

Se puede llegar a la isla tanto en barco como en avión y la mejor opción si partes desde la Península es viajar en avión, con aerolíneas de bajo coste como Ryanair. El vuelo te llevará algo más de dos horas y media, hasta llegar al Aeropuerto Internacional de Fuerteventura, situado en Puerto del Rosario, eso sí, ten en cuenta que tendrás que retrasar el reloj una hora.

Para desplazarse por la isla lo más recomendable es alquilar un coche, incluso antes de llegar al destino. Hay decenas de empresas de alquiler de vehículos, así que no será un problema encontrar uno. El siguiente paso será desplazarse hasta el lugar de hospedaje, te recomendamos los apartamentos Atlantic Garden, situados en Corralejo, al norte de la isla y a escasos metros de la playa.

Los paisajes desérticos se mezclan con el azul del mar creando un magnetismo único en toda la isla. Precisamente Corralejo es uno de los centros turísticos a destacar, justo en frente se alza la isla de Lobos, en estos lugares se pueden realizar multitud de deportes acuáticos y de aventura. También se encuentra comunicado por barco con playa Blanca en Lanzarote.

Tomando la carretera de la costa que recorre el litoral este de la isla en dirección a Puerto del Rosario se llega al Parque Natural de las Dunas de Corralejo, paraje protegido y que merece la pena visitar, el viento se hace dueño y señor de los más de siete kilómetros de costa que ocupa, formando las dunas que se van desplazando por el efecto del aire. Posteriormente te recomendamos hacer una parada en la aldea de El Jablito, lugar pequeño pero precioso.

Continuando hacia el sur por la misma carretera finalmente se llega a la capital de la isla, allí se encuentra la casa museo de Miguel de Unamuno que fue desterrado por Primo de Rivera en el año 1924, los turistas pueden visitar el lugar donde se alojó el escritor, manteniendo el mobiliario y las estancias.

Continuando en la misma dirección se alcanza la Caleta de Fuste, un pequeño pueblecito bastante turístico cuya playa se protege del viento, ofreciendo un lugar perfecto para tomar el sol y disfrutar del mar.

La carretera te llevará hasta el centro de la isla y seguirá descendiendo, pegado al litoral podrás encontrar tres rincones que parecen de otro mundo, un cambio radical respecto a los anteriores. Las bonitas playas de arena blanca pasan a la espectacularidad de las de arena negra en Gran Tarajal, Tarajalejo y La Lajita. El color de las playas resalta con el blanco de las casas que se agolpan sobre el mar.

Junto a La Lajita podrás visitar el Oasis Park, donde se recrean regiones exóticas y podrás ver más de 3.000 animales y 250 especies diferentes, cuenta con la mayor reserva de camellos de Europa. La carretera FV-2 llega hasta Morro Jable y la Playa del Matorral, una de las mejores, situada en el punto más meridional de la isla.

Por el camino se puede disfrutar de Costa Calma, Jandia y su Parque Natural. El municipio de Jandia concentra el 70% de los turistas que hasta la isla se acercan, siendo los británicos los más asiduos. Su reclamo, la arena fina de sus playas y la posibilidad de practicar surf cuando el viento el fuerte. En pleno Parque Natural se encuentra la playa de Cofete una de las más famosas y mejor conservadas.

Al oeste de Fuerteventura apenas aparecen núcleos urbanos de importancia, destaca la playa La Solapa, y la playa de Ajuy, un lugar con un encanto especial, franqueado por una preciosa aldea de pescadores, sitio perfecto para degustar la gastronomía típica de la isla.

En la zona noroeste podéis encontrar El Cotillo, otra de las zonas turísticas de Fuerteventura, situada a pie de playa de arena blanca. Si visitas la isla no puedes irte sin probar las papas con mojo, plato tradicional de la gastronomía canaria. Allí se elabora un queso de cabra de calidad excepcional, típico de la región. También hay artesanía en algunas zonas.

El viento como protagonista

El viento se convierte en actor principal, capaz de decidir si es día de playa o día de surf. En los diferentes puntos neurálgicos de la isla como Corralejo o Jandia no faltan escuelas de surf, kite surf, windsurf y otros deportes relacionados con el viento y el mar. Fuerteventura atrae cada año a los amantes de este tipo de deportes.

Si vas a disfrutar de la playa es importante estar atento a las predicciones meteorológicas y ver hacia donde soplará el viento y la velocidad del mismo. Para los amantes de la aventura, la isla ofrece decenas de posibilidades, entre ellas circuitos en quad por las dunas, tours en kayak desde Corralejo a la isla de Lobos y la práctica de snorkel.