Los rincones más bonitos de Portugal

Palacio da Pena entre la vegetación, Sintra.
Palacio da Pena entre la vegetación, Sintra.
  • Patrimonio cultural, ciudades monumentales, paisajes que enamoran y playas vírgenes a pocos kilómetros de casa

Portugal es para muchos un país por descubrir, con la indiscutible ventaja de su proximidad con España que hace posible desplazarse en coche para realizar viajes largos, pasar parte de las vacaciones o simplemente disfrutar de una escapada de fin de semana. El país luso contiene todas las particularidades de la Península Ibérica: el clima, su cuidada gastronomía y la singularidad de sus ciudades más importantes.

Lisboa y Oporto muestran el preciosismo del país vecino y la esencia de la vida urbana. Portugal cuenta con un patrimonio histórico y cultural único, espectaculares paisajes y playas de ensueño. Un destino perfecto para organizar un viaje o escapada a tu medida y adaptarlo a tus necesidades y época del año. Para disfrutarlo al máximo te proponemos algunos de los rincones más especiales del país vecino.

Sintra, situado a poco más de 30 kilómetros de Lisboa se erige como una de las localidades más bonitas de Portugal. Un lugar que rompe con lo establecido y presenta una arquitectura impactante que parece situar al visitante en un cuento de hadas. Un pueblo repleto de leyendas, perfecto para escapar del bullicio de las grandes ciudades. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

De visita obligada es el Palacio da Pena, una construcción espectacular situada en lo alto de una colina repleta de vegetación. Una obra que se queda en la retina, llena de color y que mezcla diferentes estilos arquitectónicos. A pocos metros se levanta Castelo dos Mouros, fortaleza musulmana que ofrece unas vistas privilegiadas y traslada a la Edad Media. Si visitas Sintra pasea por su precioso casco antiguo, recorre sus pintorescas calles y no te vayas sin visitar la Quinta de Regaleira, un espectacular y misterioso palacio que parece salido de una película de terror. La imagen más representativa es su pozo de iniciación.

Algarve, se encuentra al sur del país, en el distrito de Faro, limitando al este con la provincia de Huelva. El Algarve portugués es uno de los paraísos naturales de las costas europeas, playas vírgenes, aguas cristalinas y arenas doradas entre espectaculares formaciones modeladas al antojo de la erosión que dejan curiosas formaciones y arcos que embellecen el entorno.

Es una de las regiones más visitadas en verano por turistas de toda Europa que buscan sol y playa. Un paraje que transmite tranquilidad y desde donde se disfruta de espectaculares atardeceres, en especial desde Cabo San Vicente. El Algarve alcanza su máxima expresión en Ponta da Piedade, conjunto de acantilados de una belleza suprema. Destacan también las playas de Castelejo, Da Rocha y Arrifana, entre otras.

Óbidos, situada al oeste del país luso es una de sus villas más bonitas. Una muralla bien conservada rodea y protege la ciudad, se establece uno de los mayores atractivos turísticos del pueblo, que culmina su esencia medieval con un imponente castillo de piedra que vigila el entorno desde una pequeña loma, ofreciendo unas vistas espectaculares.

Dentro de las murallas los muros se tiñen de blanco y las flores ponen el toque de color en balcones y calles. La calle principal del pueblo, Rua Direita, conecta la entrada principal con el castillo, atravesando de norte a sur la villa. Si visitas Óbidos no puedes irte sin conocer la Iglesia de Santa María y probar la gastronomía local en cualquiera de sus restaurantes tradicionales.