Plazas de Madrid, lugares con solera e historia

Plaza de la Villa.
Plaza de la Villa.
  • Rincones llenos de historia que muestran el Madrid más castizo y atraen a millones de turistas cada año

En el centro de la ciudad de Madrid se respira vida, movimiento y barullo. Turistas que van y trabajadores que vienen, entre gente que tiene todo el tiempo del mundo para pasear por sus calles, llenas de historia. Sentarse en cualquier banco de algún parque en busca de silencio o simplemente, disfrutar de una cerveza en alguna terraza de las muchas que invaden las aceras de las calles.

Entre la telaraña de callejuelas que forman la capital siempre aparece alguna plaza, rincones que invitan a realizar un alto en el camino y a ser fotografiados por la belleza de sus muros. Lugares que representan el día a día del Madrid más castizo y el trasiego de sus vecinos. Madrid es, sin duda, un lugar que hay que visitar y que hay que disfrutar. A continuación te presentamos algunas de las plazas más representativas y bonitas de la capital.

Plaza Mayor, el lugar por antonomasia, los madrileños sacan pecho y presumen de ella, no es para menos. Si visitas la capital no puedes irte sin pasar por allí, adentrarte entre sus muros, pasear por sus soportales y culminar la visita con un manjar típico de la zona, el tradicional bocadillo de calamares. Las calles adyacentes comparten armonía arquitectónica. Un lugar con solera donde tienen cabida multitud de actividades.

Plaza de Santa Ana, en el corazón del barrio de Las Letras, conocido popularmente como Huertas. Se trata de uno de los lugares que más posibilidades ofrece de la capital. Repleta de terrazas plagadas de gente siempre que el tiempo acompaña, tanto de día, a la hora del vermut o tomando cerveza; como de noche, con cócteles en alguno de los pubs que ofrecen música en directo. El espacio lo presiden dos grandes de la literatura española, las estatuas de Calderón de la Barca y Federico García Lorca.

Plaza de la Villa, historia en estado puro, así se podría definir este enclave. Un lugar con solera en pleno casco histórico de la ciudad, junto a la calle Mayor, fue uno de los principales núcleos del Madrid de los Austrias. Dejando atrás el encantador Mercado de San Miguel se llega a este lugar, donde destaca la Casa de la Villa, edificio que albergó el Ayuntamiento desde 1693 hasta el año 2007.

Plaza de Oriente, es una de las plazas que más gusta a los vecinos de Madrid, yace majestuosa y llena de vida. Niños correteando y gente paseando y tomando algo en las terrazas. El enclave, presidido por el Palacio Real se encuentra rodeado por jardines (los de Sabatini, Lepanto y cabo Noval) siempre bien trabajados, armoniosos y limpios. Veinte esculturas de reyes españoles se distribuyen por un recinto que no puedes dejar de visitar.

Plaza del Dos de Mayo, en el corazón del castizo barrio de Malasaña se sitúa esta histórica plaza, icono de la resistencia española ante la invasión francesa de 1808. Repleta de cafeterías y cervecerías el ambiente que rodea la plaza invita al disfrute tanto de día como de noche. El centro de la plaza destaca por un monumento en tributo a los héroes de la Guerra de la Independencia.

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