Una Navidad cargada de regalos infantiles

En Vall de Nuria se preparan de forma especial para la visita de los Reyes Magos
En Vall de Nuria se preparan de forma especial para la visita de los Reyes Magos / Vall de Nuria
  • La Molina despide 2016 con el tradicional descenso infantil por la Pista Llarga, mientras que Vall de Nuria volverá a impresionar a los asistentes con un espectáculo en el medio del bosque con los Reyes Magos como protagonistas

Preparando un final de año por todo lo alto en unas fiestas en las que los grandes espesores de las pistas son los principales protagonistas. También los más pequeños en los últimos días de diciembre, que en los centros montañosos del Grupo Ferrocarriles se presentan muy atractivos. Sólo hace falta echar un vistazo a las agendas de La Molina y Vall de Nuria, cuyo comienzo de temporada está siendo tremendamente bueno, con un gran número de usuarios deslizándose por sus dominios.

Tras la última noche del año, en La Cerdaña se vivirá, como ya es tradición, el descenso infantil en su edición número 67. Una carrera que se organiza desde 1950 en La Molina cada primero de enero, destinada al público infantil –pueden participar hasta los 6 años- con la finalidad de demostrar sus habilidades sobre los esquís. Se espera que en la Pista Llarga haya más animación de lo habitual, pues también los acompañantes podrán adquirir el forfait para acceder a ella a un precio de solo 10 euros.

Todos los participantes podrán descargar sus fotografías de recuerdo una semana más tarde, en la página web www.descensinfantil.cat y tener así un recuerdo de una de las pruebas más especiales del invierno catalán.

Si en La Molina se vive de tradiciones, Vall de Nuria no quiere ser menos y sigue apostando por una atractiva prueba destinada a los amantes del esquí de montaña. Lo hará con la última parada de la Copa Catalana de carreras verticales, la Crononuria en su 4ª edición. El desnivel, de 840 metros positivos, y sus 4,5 kilómetros de recorrido sirven para llamar la atención de muchos amantes de esta San Silvestre de montaña.

Menos exigente promete ser el bautizo con raquetas de nieve en un precioso entorno a conocer de la mano de guías experimentados. Será el primer domingo del año, y ofrecerá a todos los asistentes la oportunidad de descubrir de forma libre el valle.

La tarde del 5 de enero está reservada a los niños. En La Molina, con una bajada de antorchas, una chocolatada y muchas actividades con las que vivir un momento mágico. Una tarde para disfrutar, en la que los Reyes Magos harán las delicias de los más pequeños.

Espectacular, con luz, música y fuego hacen su aparición en medio del bosque de Vall de Nuria en algo que se disfruta cada temporada y que es, probablemente la mejor fiesta del 5 de enero que se vive en todo el país.