Atapuerca y los dinosaurios

  • Una parte de la inmensa riqueza paleontológica de Castilla y León puede descubrirse a lo largo de una serie de rutas por las provincias de Burgos y Soria

El trabajo, o la ilusión, de conocer la riqueza paleontológica de Castilla y León puede convertirse en una atractiva excursión por diferentes rutas que pueden tener como punto de partida el yacimiento burgalés de Atapuerca y concluir en el interior de la provincia de Soria.

Una de ellas comienza en Burgos y tomando la N-I llegaremos a Olmos de Atapuerca donde se encuentra el Centro de Recepción de Visitantes que organiza visitas guiadas por los yacimientos. Desde allí, nos dirigimos a Atapuerca donde se podrá admirar el Parque Paleontológico. La otra posibilidad es, saliendo también de Burgos, coger la N-120 hacia Ibeas de Juarros, donde se puede visitar el aula arqueológica ‘Emiliano Aguirre’ y la sede de la Fundación Atapuerca. Desde la localidad se realizan visitas guiadas por los yacimientos de la sierra de Atapuerca en autobús, con el fin de preservar el entorno.

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Las provincias de Burgos y Soria acogen una nutrida representación de yacimientos de icnitas (huellas fósiles) de dinosaurios.

En la provincia burgalesa la mayor parte se localiza en el sureste. La ruta comienza en Mambrillas de Lara, con los yacimientos de La Pedraja y Las Sereas. El recorrido continúa por Salas de los Infantes, donde se encuentra el Museo de Dinosaurios que exhibe restos óseos de dinosaurios que, probablemente, dejaron estas huellas. A 4 kilómetros de la localidad, por la carretera CL-117, nos encontramos con el yacimiento de Costalomo. El recorrido concluye en Regumiel de la Sierra, donde se encuentra el yacimiento de El Frontal y donde hay registradas un total de 86 icnitas agrupadas en ocho rastros y marcas aisladas. Todos estos yacimientos están declarados Bien de Interés Cultural.

Tres son las rutas diseñadas en Soria para el conocimiento de los yacimientos de icnitas que allí se asientan. Una de ellas se encuentra en la zona Este de la provincia, atravesando la carretera SO-630, desde Villar del Río hasta Fuentes de Magaña. En la localidad de partida se encuentra el Aula Paleontológica de la Diputación de Soria, centro de recepción de visitantes de la ruta de icnitas por tierras sorianas. Desde Villar del Río nos dirigimos hacia Fuentesalvo para ver huellas de dinosaurios terópodos. Muy cerca, en San Pedro Manrique, se ubica el parque de aventuras Cretácico, un espacio exterior de aventuras tematizado en torno a las huellas de los dinosaurios y otros reptiles. Desde allí nos dirigiremos a Ventosa de San Pedro, para ver el yacimiento de San Roque. A continuación, seguiremos hasta Matasejún, donde está el yacimiento de Las Aldoberas. La ruta finaliza en Fuentes de Magaña.

Icnitas (huellas fósiles), en

Icnitas (huellas fósiles), en / el Yacimiento de San Roque

La segunda ruta de la que podremos disfrutar también tiene como punto de partida Villar del Río hasta Los Campos, pasando por Santa Cruz de Yanguas. Desde Villar del Río cogemos el camino hacia Bretún, donde se encuentra el yacimiento La Matecasa y Fuente Lacorte. Desde allí nos dirigiremos a la Santa Cruz de Yanguas. Más adelante, en Los Turnos, podremos ver huellas de terópodos, ornitópodos y de pterosaurios. Estos últimos podían medir de un metro a 12 metros con las alas desplegadas.

Desde Los Tornos podemos seguir camino a Los Campos para visitar el yacimiento de Salgar de Sillas, donde destaca las 17 icnitas de hasta un metro de diámetro, correspondientes a un gran animal de unos 20 metros de longitud.

La tercera y última ruta discurre por la Dehesa del Gallinero y El Royo, la primera se encuentra en Almarza, pudiéndose ir al pueblo o en vehículo. En el yacimiento se podrán ver huellas de ornitópodos y terópodos que eran depredadores carnívoros y omnívoros, de aspecto feroz, que vivieron en el Triásico Superior y Cretácico Superior. Para terminar, en la localidad de El Royo se encuentra el yacimiento que lleva su mismo nombre, al que se puede acceder en vehículo o a pie, siendo una ruta apta para todas las edades. En ella, el visitante podrá contemplar diversas huellas de ornitópodos y terópodos.