El alcalde de Peque, Rafael Lobato (PP), llevará a la aprobación del pleno municipal la propuesta de ofrecer terrenos en el municipio, de 175 habitantes, para acoger el Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares y un centro tecnológico. Lobato asegura que el proyecto supondría una inversión de más de mil millones de euros y la creación de 300 puestos de trabajo durante los cuatro o cinco años que duren las obras.
Rafael Lobato considera que el almacén nuclear es la única esperanza a la situación «tercermundista» del municipio, y responsabilizó de ello «a la Diputación y a la Junta de Castilla y León, que no destinan subvenciones para este pueblo, así que recurriremos a los fondos de la Administración central, que está dispuesta a darlos». De momento ha solicitado al Ministerio de Industria que envíen la documentación sobre el cementerio nuclear y sostiene que hace dos meses que comunicó su decisión al presidente de la Diputación y responsable provincial del PP, Fernando Martínez.
El alcalde insistió ayer que su propuesta «sirve para resolver todos los problemas de servicios del pueblo: sanitarios, de abastecimiento, médicos, deportivos, de carreteras, de Internet, todos los problemas que las Administraciones con competencias no han resuelto, como tampoco transfieren ayudas para que Ayuntamientos como este puedan hacer frente a todos los servicios que se demandan. Tenemos hasta el expediente de legalización del coto de caza paralizado y también la Diputación se ha desentendido de la carretera a Muelas, que dice que no es de su competencia».
El pueblo, dividido
La propuesta ha creado división en el pueblo de Peque, donde la mayoría de los vecinos desconocía la intención de la corporación. El rechazo es generalizado. «Aquí no se puede poner eso porque no se ha consultado con el pueblo», se pronunciaba una vecina del pueblo. Otra persona que comenzaba sus vacaciones en la localidad mostraba sorpresa por la iniciativa y declaraba que un cementerio nuclear «es lo último en una zona como esta, que es de las menos contaminadas porque no tiene industria ni nada. No estoy de acuerdo. ¿Por qué no nos ponen una industria y no esa guarrería?».
Las reacciones a esta decisión de Lobato tampoco se han hecho esperar en las instituciones, ni en organizaciones conservacionistas como Jóvenes por la Ecología y Burgos.
El presidente de la Diputación en funciones, Aurelio Tomás, recordó que la institución «ha adoptado tres acuerdos plenarios en los que Zamora se declara zona no nuclear» y subrayó que se rechazará cualquier pretensión o propuesta de ubicar este tipo de instalaciones, como ya se planteó respecto de la ubicación del cementerio nuclear en Sayago. Respecto de las críticas por la falta de ayudas de las administraciones, indicó que «hay unas convocatorias públicas y unos criterios objetivos para concederlas».
El delegado territorial de la Junta, Óscar Reguera, negó que este pueblo esté excluido de las ayudas de la Administración regional.