Vive uno de los momentos más intensos desde que llegó a la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración: llegadas diarias de cayucos, escasez de repatriaciones, crisis con Malta... Consuelo Rumí reconoce la dificultad para lograr que los países africanos acepten la devolución de sus emigrantes y no oculta que solo se han podido deportar a «una parte muy pequeña» de los clandestinos desembarcados en Canarias. Sin embargo, hace una promesa: «Todas las personas que llegan de manera irregular a España antes o después serán expulsadas».