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Sábado, 29 de julio de 2006
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VIDA & OCIO
ANDREU BUENAFUENTE
«Gano menos que un suplente de Primera»
Lo que le gusta a Buenafuente son las personas con «talento» e «ideas propias». Aviso a los navegantes apolillados en los expedientes del Inem: si reúnen estas dos condiciones, lárguense a Barcelona y llamen a la puerta de El Terrat, su productora. Si son buenos, les contrata. Palabra.
«Gano menos que un suplente de Primera»
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EL PERSONAJE
Andreu Buenafuente nació en Reus en 1965. Tiene un montón de gafas, las colecciona su madre, y confiesa que es adicto a la nicotina. En su página web se define: «Uno hace lo que puede y los amigos hacen el resto».

Profesión: Presentador, locutor y productor de televisión.


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El hombre está de vacaciones. No dice dónde. Acabada la temporada, la hora golfa de Andreu Buenafuente ha 'chapado' hasta otoño. Será entonces cuando el rey Midas del 'late night' español regrese a su nicho nocturno para provocar, morder y divertir.

-Amable, metrosexual, perfeccionista, exigente, con mucho ego... Todo esto se dice de usted. ¿Con qué nos quedamos?

-Bueno, con un poquito de todo, porque es lo que conforma la condición humana. Lo tengo todo bajo control, no se crea.

-¿Se ha acabado lo de fumar como un carretero?

-No, qué va, se ha acabado quizás lo del carretero, pero sigo fumando, no puedo dejarlo.

-La nueva ley obliga a 'deshumificar' las vidas de los españoles.

-Sí, ya, pero mientras la ley no se meta en mi casa, cosa que no descarto, yo sigo fumando.

-¿Recuerda su primera calada a un cigarrillo?

-Sí, empecé muy jovencito, en mi colegio, con 16 años. ¿El tabaco era malísimo en aquella época!

-¿Y su primera borrachera?

-Aunque parezca mentira, no me he emborrachado nunca.

-Ja, ja, ja...

-Lo juro. Me gustaría tener una leyenda de estrella de rock, pero no la tengo. No me gusta perder el control, y supongo que por ahí van las cosas. Hombre, me he puesto contento, pero nunca me han tenido que llevar a casa.

-¿Cuándo se dio cuenta de que la gente se reía con lo que decía?

-Fue por casualidad, en una fiesta de periodistas en Tarragona. Falló el titular y me tocó a mí dar los premios. Gracias a la improvisación salí del paso y noté que se reían. Me dije: 'Calla, calla, a lo mejor por ahí va la cosa'.

-Suele contar que nació con un televisor bajo el brazo.

-Sí, soy de las primeras generaciones que se criaron delante de la tele. Una televisión cándida y un poco primitiva, pero entrañable. Eran los setenta y principios de los ochenta.

-¿Se veía de forma democrática en su casa?

-Pues sí. Mis padres eran muy tolerantes y nada expeditivos a la hora de obligarme a apagar la tele. Disfruté de mucha libertad.

-Un día se plantó y dijo: voy a dedicarme a esto y a forrarme.

-Qué va. Lo de forrarme no lo pensé, porque cuando empecé en esto me dijeron que la época de forrarse eran los ochenta. Siempre llego una década tarde a todo. Pues nada, me meto en la tele en los noventa y me sueltan: 'Uyyyy, esto ha bajado mucho'. Pues vale, qué le vamos a hacer.

-Al preguntarle a su amigo José Corbacho qué se sentía al estar forrado, soltó sin pensárselo: «Que se lo diga Buenafuente». ¿Y bien?

-Ja, ja, ja, qué cabrón. La verdad es que gano dinero, no soy tan necio para decir que no. Pero gano menos de lo que la gente supone, menos que un suplente de Primera División.

-¿Sabe cuánto?

-Sí, lo sé. Y también pago mis hipotecas, mis cositas...

-¿Hipotecas? ¿Usted?

-Sí, siempre tienes que tener una hipoteca. Eso te lo dice un gestor.

-¿Por?

-Porque te viene muy bien, porque desgrava y tal. Ah, y apunta por ahí que pago mis impuestos como un campeón, así que la mitad de los peajes en las carreteras de Cataluña son míos.

-¿Ahora tiene más amigos que cuando era un desconocido?

-No, siempre he estado rodeado de mi gente. He llegado hasta aquí con ellos y tengo la suerte de estar muy bien rodeado. Además, todo esto me ha venido en una edad que te permite estar razonablemente sensato. Quiero decir que detecto en seguida a los tontos y los advenedizos.

Inventar un mundo

-¿Ha habido muchos?

-No, no desprendo magnetismo para los advenedizos.

-Pero para las señoras...

-La tele tiene algo inexplicable: te puedes enamorar de un ser electrónico. A los tíos nos pasa lo mismo, que nos enamoramos de tías electrónicas y de celuloide.

-¿Quién es la mujer que más le ha impresionado en su vida?

-¿Ostras!, no lo sé. Como son tan coquetas todas, no diré nombres porque quedaría muy mal.

-¿Y de los hombres?

-Me pasa igual. Me gustan los que tienen talento, y el talento no conoce nacionalidades ni roles.

-'Buenafuente' ha renovado por dos años con Antena 3.

-Estoy supercontento. Una renovación hoy en día no es ninguna garantía, pero sí te transmite el apoyo de tu cadena. En esta profesión sin apoyo no eres nada.

-Tiene la tranquilidad de que, haga lo que haga, la noche es suya.

-No creo en la propiedad de la noche. Hay que seguir trabajando mucho, y no es un tópico. Cada tarde hay que inventarse un mundo, estar alerta y actualizarse.

-Si fuera un chaval a su productora, El Terrat, para pedir trabajo, ¿qué prueba le haría?

-Que me cuente sus ideas. Con mi experiencia y mi intuición, si son buenas, para dentro.

-¿Seguro?

-Por supuesto. El Terrat siempre tiene la puerta abierta para las ideas buenas.

-Les haría fijos, ¿no?

-Ehhh, eso no. La calidad del trabajo en España no es buena, pero si vales, nunca te faltará.



Vocento