«Tenemos que conseguir 6.784 dólares para construir una escuela para los niños de familias de ex-militares y desmovilizados de guerra», explica Tachu mientras sostiene el proyecto enviado por Manuel Ordóñez.
El centro se construirá en Luaty, en la región angoleña de Libolo-Calulo, una de las zonas que más ha sufrido los treinta años de guerra civil. Los enfrentamientos armados de los militares de Unifa y las tropas del gobierno de MPLA han dejado numerosas muertes, familias rotas y divididas, aldeas despobladas y cantidad de refugiados.
Desde el fin del conflicto, en abril del 2002, se intentan reconstruir muchas infraestructuras destrozadas. Las casas, los centros médicos o las escuelas es ahora lo prioritario para mejorar los servicios con la población. «Esperemos que gracias a los grupos que participan en los conciertos, los negocios que patrocinan, las instituciones y la gente que acuda al festival se pueda recaudar lo que hace falta».