Los pronósticos se cumplieron en el primer partido del fin de semana. La selección croata se impuso por tres sets a uno a la de Turquía.
A pesar del contundente resultado final la realidad que se vio en el Pisuerga es bastante diferente. Croacia tardó en encontrar sus sitio sobre la cancha y eso le pasó factura en el primer juego donde Turquía, que entró más concentrada, supo acoplarse a la situación y sorprender a los balcánicos. Finalmente se impuso imponerse por 28 puntos a 26.
Pero después Croacia despertó y ejerció su papel de favorita, no solo del partido sino del torneo, y comenzó a marcar su territorio y a dirigir el ritmo que más la convenía.
En el segundo set la selección dirigida por Malevic trabajó duró para conseguir poner tirra de por medio ante un rival que no daba ni una bola por perdida. A pesar de ello los turcos no pudieron parar a un inspiradísimo Igor Comren que dirigió, con mano firme, a sus compañeros hacia la victoria en el segundo set.
A partir de ahí camino llano. Turquía no opuso gran resistencia, porque realmente no se jugaban nada ya que están clasificados para la final a cuatro que se juega en su país, y se dedicó a evitar un tanteo escandaloso.
Los dos últimos sets, para Croacia por 24 a 26 y el último por 18 a 25.
Este resultado permite a los Croatas seguir líderes de la Liga Europea de voleibol.