Los buzos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil continuarán rastreando el pantano de Ruesga el tiempo que sea necesario hasta encontrar los cuerpos de los dos jóvenes desaparecidos el pasado lunes bajo sus frías aguas. Así lo aseguró ayer el subdelegado del Gobierno, Gabriel Castañeda, que se acercó de nuevo hasta el área de acampada para interesarse por el resultado de las labores de los agentes de la Benemérita. Unos trabajos que cada vez requieren más esfuerzo para los agotados buceadores -alguno sufría ayer dolores en los oídos y en las fosas nasales-, desorientados ya ante las numerosas referencias oídas de boca de distintos testigos.