La llamada de alerta de un trabajador del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) obligó ayer a Renfe a activar su plan de emergencia y a suspender el tránsito ferroviario en la línea Madrid-Irún, entre las estaciones de Pozaldez y Valdestillas, durante las 9.55 y las 10.25 horas. En el transcurso de una supervisión rutinaria de las instalaciones, el operario avistó una mochila en los raíles, a la altura del kilómetro 216 de la citada línea, y dio la voz de alarma al puesto de mando, desde donde se puso en conocimiento de la Guardia Civil de Medina del Campo.
El tren que cubría el tramo Valladolid-Medina fue obligado a detenerse al llegar a la zona acordonada por la Benemérita y permaneció detenido durante media hora, diez minutos más que los otros tres trenes que tuvieron que suspender la circulación, los regionales que transitaban entre Vitoria y Madrid y Madrid y Vitoria, y el talgo que lo hacía entre Madrid y Gijón.
Según confirmó ayer la Guardia Civil, la alarma, aunque comprensible, resultó falsa, porque en el interior de la mochila tan solo había herramientas «que por su tipología es probable que pertenecieran a otro de los trabajadores».