La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, insistió este martes en la necesidad de lograr una «paz sostenible» en Oriente Medio pero se mostró renuente a aplicar las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que exigen la retirada israelí de los territorios palestinos ocupados y del Golán sirio, que constituyen la raíz del problema.
La secretaria de Estado se reunió con las principales autoridades israelíes, a las que expresó su apoyo, y con el presidente de la ANP, Mahmud Abas (Abu Mazen), en una jornada de contactos frenéticos para preparar la cumbre sobre el Líbano que hoy se celebra en Roma. Ante sus interlocutores israelíes, Rice dejó claro que ve las cosas como ellos y que considera que la «raíz» del problema es Hezbolá y no la ocupación de los territorios árabes, de manera que la «solución» a la crisis pasa, en su opinión, por desarticular las milicias libanesas para conseguir una paz «urgente y duradera». La paz que quiere Washington, dijo Rice, es una paz que no le obligue a ella a volver a la región dentro de tres o seis meses, y que respete la resolución 1559 del Consejo de Seguridad que exige el desmantelamiento de las milicias libanesas. La secretaria de Estado no hizo la menor alusión a la resoluciones relativas a Israel.
Tras la reunión con Abu Mazen, Rice manifestó que con independencia de lo que ocurre en Líbano, todos deben «concentrarse» en la cuestión palestina con el objetivo de que pronto se cree un estado en Cisjordania y Gaza, pero no se refirió a la posición israelí de quedarse con una gran parte de Cisjordania y con Jerusalén, una posición que hasta ahora ha bloqueado cualquier solución. Antes de su viaje a Ramala, en la Cisjordania ocupada, más de 2.000 palestinos se manifestaron ante la sede del gobierno de Abu Mazen para protestar por la visita de la secretaria de Estado, enarbolando banderas de Hezbolá y de Hamás. La muchedumbre fue dispersada a la fuerza por la policía palestina.
«Sin condiciones»
Tras reunirse con el primer ministro Ehud Olmert, Rice recalcó que una paz «sin condiciones» no es una buena paz, haciéndose eco de esta manera de las exigencias israelíes con respecto a Hezbolá, pero, una vez más, sin ir más allá del problema de las milicias chiíes. «Ha llegado el momento de un nuevo Oriente Medio. Ha llegado el momento de decirles a quienes no quieren un nuevo Oriente Medio que somos nosotros quienes vamos a prevalecer», recalcó la secretaria de Estado.
Por su parte, Israel dijo por enésima vez que va a permitir que se creen corredores humanitarios hacia el Líbano, algo que vienen exigiendo desde hace días varios países occidentales y organizaciones humanitarias que todavía no han podido llegar hasta los civiles afectados por los bombardeos. Israel impuso un bloqueo aéreo y marítimo sobre el Líbano el pasado 12 de julio, cuando se iniciaron las hostilidades.