Lo de los amistosos es ya el asunto diario por el que todo el mundo pregunta. El lunes por la noche incluso se barajaba la posibilidad de jugar el segundo encuentro contra el Maccabi Haifa, el campeón de la liga israelí, a unos ochenta kilómetros del lugar de concentración. Ayer, por las noticias que tenía el técnico, se mantenía el rival, el Augsbourg alemán, a unos 65 kilómetros.
Ni Mendilibar lo tenía claro.«No sé dónde, no me digas. Contra quién creo que sí, unos alemanes, pero viendo lo que ha pasado, que anoche antes de cenar jugábamos contra un equipo, después de cenar contra otro, y hoy no se han presentado y ha sido otro, pues no sé, lo que quiero es que se juegue. Y que nos tomen en serio y nos busquen un rival competitivo, que es lo que habíamos previsto».