El partido le sirvió a Mendilibar justo para lo que quería. «Sabía que no estábamos como para jugar un partido con ritmo, venimos de unos entrenamientos muy fuertes y lo que quería ver era qué idea teníamos tácticamente. Cuando estamos peor físicamente es cuando mejor se ve si tácticamente funcionas o no, y ha habido jugadores que han estado mejor y otros peor», explicó.
El técnico asume que el equipo no está aún en un momento de forma como para pensar en hacer un buen juego, ni casi aproximarse a él. Sin embargo, lanza una advertencia para todos. «Es bueno ver, aunque sea contra un equipo sencillo, que al menos se vean actitud y ganas. No me gusta ver que un equipo se para. Sé que no van a poder llegar a cierto balón, pero lo que quiero es que corran. Al que le vea que corre y que trata de hacer las cosas es el que me vale. El que no lo haga, no me vale», avisó.
Finalmente, pidió paciencia al menos para unos encuentros austriacos que se prevén parecidos al de ayer. «Acabamos de empezar y estamos haciendo entrenamientos sin pensar en partidos, así que no podemos pensar cómo va a ser este Real Valladolid. Todos los partidos que vamos a jugar aquí vamos a jugar cansados».