Funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía de Valladolid y Salamanca detuvieron en la noche del pasado lunes a un ciudadano extranjero al que se relaciona con el asesinato de la dueña de una pensión de Salamanca, cuyo cadáver fue descubierto esa misma jornada en el interior del establecimiento hostelero que se encuentra situado en la céntrica calle Meléndez.
La fallecida es Isidora Martín Sánchez, de 40 años, natural de Boadilla, un municipio situado a unos 34 kilómetros de Ciudad Rodrigo y a 50 de la capital salmantina. La mujer apareció con signos de violencia, y se baraja la muerte por asfixia.
La detención de este hombre, de nacionalidad rumana, según indicaron fuentes relacionadas con el suceso, tuvo lugar después de las primeras averiguaciones llevadas a término por agentes del Cuerpo Nacional de Policía de Salamanca, y que habrían conducido hasta un piso en la capital vallisoletana a donde el supuesto autor del crimen habría intentado refugiarse en casa de unos conocidos para eludir la acción de la justicia.
El móvil de este asesinato podría tener relación con el robo en el interior de la pensión Bárez que, regentada por dos hermanas, ocupaba la primera planta del inmueble situado en el centro de la capital. Al parecer el apresado podría tener en su poder algunos objetos que desaparecieron de la pensión donde fue huésped.
Traslado a comisaría
El detenido fue trasladado a primera hora de la tarde de ayer hasta dependencias policiales de Salamanca para proceder a su interrogatorio en relación con los hechos.
La Subdelegación del Gobierno en la capital charra solo confirmó mediante una escueta nota policial la detención de este ciudadano de nacionalidad extranjera, acogiéndose a la declaración del secreto de las diligencias acordada por el juez de Instrucción número 2 que se encontraba de guardia el lunes.
El fallecimiento de Isidora Martín, soltera y la menor de cuatro hermanas, ha causado conmoción en la localidad de Boadilla en donde pasó la mayor parte de su vida la víctima. Los vecinos comentaban en la mañana de ayer, tras conocer el suceso, las circunstancias del crimen y apuntaban también al intento de robo.
Su relación con el sector hostelero no era nueva por cuanto sus padres, ya fallecidos y enterrados en el pueblo, habían regentado un bar durante bastantes años.
Según indicaron testimonios vecinales, Isidora pasó un tiempo trabajando en Francia. Desde hacía años estaba establecida en Salamanca y gestionaba la pensión donde apareció muerta.
El funeral religioso tendrá lugar hoy, a las 12 horas, en la iglesia parroquial de Boadilla.