Después de un intervalo de dos días, la aviación israelí reanudó ayer por la tarde los bombardeos sobre los barrios chiíes del sur de Beirut y continuó la ofensiva terrestre contra las posiciones de las milicias de Hezbolá en el sur del Líbano. El ministro de Defensa, Amir Peretz, anunció que Israel va a establecer una «zona de seguridad» en el sur del territorio libanés hasta que no se despliegue en el área una fuerza multinacional que garantice con su presencia que los milicianos no operan desde allí.