Los servicios veterinarios de la Junta de Castilla y León han recogido 74 cadáveres de cigüeñas en la laguna de La Nava, en Palencia. Sin embargo, los análisis -los primeros efectuados en León y otros más concretos en el Laboratorio Nacional de Referencia de Algete (Madrid)- descartan que las muertes de estas aves se encuentren relacionadas con la extensión de la gripe aviar.
El hecho de que la mortandad haya afectado a un elevado número de animales y todos de la misma especie hizo que desde el primer momento se pensara en una intoxicación o una infección, y no del virus de la gripe aviar. Las primeras cigüeñas muertas se encontraron el domingo, diez por la mañana y sesenta más por la tarde, y ayer aparecieron otros cuatro cadáveres en los alrededores de la laguna de la Nava, lo que eleva la cifra de animales muertos a 74. De acuerdo con los protocolos establecidos, los servicios de Vigilancia Ambiental y de Alerta Sanitaria de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Palencia recogieron los cadáveres y los depositaron en el Laboratorio Pecuario de Palencia para que se les practicaran las necropsias correspondientes.
La Junta, asimismo, remitió ayer por la mañana algunas muestras al Laboratorio Regional de Sanidad Animal en León para que se les practicaran otros análisis en relación con la posible relación de la gripe aviar, y posteriormente al centro de referencia de Algete. No obstante, además de los análisis de laboratorio en relación con la gripe aviar, se han desarrollado alternativamente otros trabajos basados en otras hipótesis más probables para determinar el origen. El presidente de Global Nature, Fernando Jubete apuntó que las cigüeñas pudieron ingerir veneno contra los topos.