La secretaria de Estado de EE. UU., Condoleezza Rice, visitó ayer por sorpresa el Líbano antes de viajar a Israel, el mismo día en que la ONU hizo una petición urgente de 150 millones de dólares (118 millones de euros) para paliar las necesidades humanitarias más urgentes en suelo libanés. Tras la presencia de Rice en Beirut, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que mantiene sus reticencias a impulsar un alto el fuego entre Israel y la milicia libanesa Hezbolá, ordenó el envío de ayuda humanitaria al Líbano por barco y helicóptero. La visita de Rice no interrumpió los combates en la frontera del sur del Líbano, que fueron muy intensos en los alrededores de Marun al Ras, el enclave fronterizo ocupado por Israel hace dos días.