nortecastilla.es
Lunes, 24 de julio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
EL TIEMPO
LO + BUSCADO
Vuelos baratos
Regalos
Ofertas de viajes
Antivirus
Alquiler de pisos
Recetas de cocina


AUDIENCIA
TELEVISIÓN
MÓNICA ESTARREADO ACTRIZ
«Siempre hay momentos en que te sientes patito feo»
La actriz, Cayetana en 'Yo soy Bea', afirma que la belleza abre puertas, aunque hay que demostrar que se tiene «algo más que un físico agradable»
«Siempre hay momentos en que te sientes patito feo»
La actriz Mónica Estarreado. / EL NORTE
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Mónica Estarreado (Madrid, 1975) interpreta en la serie de Telecinco 'Yo soy Bea' a Cayetana, la mujer que le hubiera gustado ser a la protagonista: guapa, inteligente y novia del hombre con quien sueña Bea. Estarreado conoce bien la tiranía de la belleza ya que durante años pisó las principales pasarelas del mundo como modelo. Formada como bailarina, la interpretación llegó por azar, pero se sintió atrapada en este oficio, se enamoró de él y no quiso perder este tren. 'El súper' fue su escuela y pronto el cine llamó a su puerta con una recordada película, 'En la ciudad sin límites', de Antonio Hernández. La actriz reflexiona sobre la belleza en un sociedad que se rinde en exceso al culto al cuerpo.

-¿Le ha beneficiado la belleza?

-Claro, si dijera lo contrario mentiría. La belleza es una carta de presentación que te abre algunas puertas, aunque luego tienes que demostrar que eres algo más que una persona que tiene un físico agradable.

-No sabe lo que es sentirse patito feo en la vida, como Bea

-Siempre hay un momento de la vida en que todos nos sentimos patito feo. Pero el físico no tiene nada que ver con lo que uno tiene en la cabeza. Hay gente guapa que luego en su corazón no se siente así. Pero si he de ser sincera, es verdad que el físico me ha ayudado en lo personal y en lo profesional.

-Además, vivimos en una sociedad en la que se rinde culto a la estética, a la belleza

-Me parece bien, pero sin llegar a pasarse, que eso no se convierta en el único motivo de tu vida, ni en la única prioridad. Hay cosas más importantes que la belleza, aunque al ser humano nos apasionen siempre las cosas bonitas. Yo no soy una mujer coqueta, ni estoy preocupada por cómo me ven.

-Los gimnasios, las clínicas de cirugía están llenos de personas que quieren mejorar su cuerpo o su rostro

-Vivimos en una sociedad machista, fundamentalmente, en la que la que se le exige más belleza a las mujeres. Yo tengo 30 años y ya oigo la broma de «¿ Ay, que ya van 30!». Incluso las propias mujeres nos dejamos llevar por ese machismo porque a los hombres no se les mide igual por la edad o por su físico. De momento, no he pasado por el quirófano, pero es verdad que me dedico a una profesión que exige estar siempre lo mejor posible y no sé si me decidiría llegado el momento. Y no me parece mal que alguien se opere por un complejo de nariz u otro rasgo exagerado que tenga, pero veo niñas a quienes sus papás les regalan una operación de pecho por sacar buenas notas. Se saca todo de contexto.

Exigencias estéticas

-Usted trabajó durante algún tiempo como modelo. Conocerá mejor las exigencias estéticas que se imponen

-He estado con modelos, chicas muy altas, de huesos grandes, que adelgazan hasta el extremo para parecer mucho menos aparatosas. Yo tengo la suerte de tener una estructura corporal bastante estrecha y me puedo permitir comer mucho. Ahí es donde me siento afortunada porque en mi vida he tenido que hacer una dieta, tengo esa suerte. Pero he visto como en algunas agencias, en desfiles internacionales, han roto contratos con chicas por engordar tres centímetros.

-¿Por qué trabajó como modelo?

-Para viajar y porque se ganaba mucho dinero, pero mi vida y mi carrera estaba en otro lado. Yo me preparé para bailar, siempre he bailado y desde este mundo me ofrecieron un papel como actriz en televisión. Me gustó y enseguida me ofrecieron trabajar en 'El súper', que fue una escuela maravillosa. Ahora adoro esta profesión y no la dejaría por nada. No soy excesivamente ambiciosa porque no me quita el sueño llegar a Hollywood y no me gusta la popularidad.

-El cine le ha abierto una puerta con 'En la ciudad sin límites' ¿Le gustaría seguir por ese camino de la gran pantalla?

-Me encanta hacer cine, pero la tele es una droga, muy excitante que te ocupa más tiempo y además creas familia entre sus compañeros.

-¿Qué tiene que ver con su personaje en la serie, la rival de Bea?

-Cayetana es una mujer inteligente, pero le pierde su debilidad en el amor. Yo no actuaría así, pero me parezco en el ella en que tengo mucho carácter; de vez en cuando me sale el 'alien' que llevo dentro.



Vocento