El Papa hizo ayer desde la localidad alpina italiana de Les Combes «un fuerte llamamiento» a las partes en conflicto en Oriente Medio para que los combates cesen «inmediatamente» y se permita el envío de ayuda humanitaria.
Benedicto XVI, que dedicó la jornada de ayer a rezos y penitencias para el cese del fuego entre israelíes y libaneses, abogó para que con la ayuda de la comunidad internacional se busquen las «vías para el diálogo». «Renuevo con fuerza el llamamiento a las partes en conflicto para que cese inmediatamente el fuego -aseguró el Pontífice- y se permita además el envío de ayuda humanitaria y para que con la ayuda de la comunidad internacional se busquen caminos para el comienzo de las negociaciones», afirmó el Papa ante varios miles de personas reunidas en Les Combes para el rezo del Angelus.