El fabricante europeo Airbus sale fortalecido de la Feria Aeronáutica de Farnborough, que cerró ayer sus puertas, tras lograr compromisos para vender aviones por valor de 21.500 millones de dólares y despejar, al menos por una semana, la crisis en la que está sumido desde junio pasado. Y sale de Farnborough más fuerte tras los compromisos de la compra que ha obtenido por 182 de sus aviones, según anunció la compañía en un comunicado. Entre esos pedidos figura precisamente una carta de intenciones de la compañía Singapore Airlines, la compañía a la que se debía entregar a finales de año el primer 'Superjumbo', por la que confirma la compra en firme de nueve de sus aviones gigantes en su versión A380-800 de diez opciones que databan del 2001.
El fabricante europeo ha logrado además en menos de una semana un pedido para la versión remodelada del avión de capacidad media A350, que se vio obligado a presentar el primer día de la feria ante las quejas que manifestaron varias aerolíneas. Ha sido también la compañía asiática la que se ha comprometido a adquirir veinte A350 XWB que tendrá un coste de producción de unos 10.000 millones de dólares y competirá con el B-787 Dreamliner de su rival Boeing. Su gran rival, Boeing, no ha anunciado una cifra final de los pedidos y compromisos alcanzados durante la feria. «Decidimos hace varios años no anunciar esa cifra final. La feria representa solo una semana», aseguró un portavoz.
Pero no solo hubo negocios a gran nivel durante la feria bianual. Si bien los cinco primeros días se dedicaron principalmente a contactos entre profesionales, el fin de semana el protagonismo lo tuvo el público. Miles de personas se acercaron hasta esta localidad para asistir a exhibiciones aéreas del legendario caza británico Spitfire, el gigante Airbus A380 o el Osprey V-22 de Boeing.