Ester es una nadadora que lleva practicando este deporte desde hace once años. Primero «como una afición» y más tarde decidió practicarlo de manera más intensa y se incorporó al Club Natación Palencia.
Nació con una malformación congénita en una pierna. Los médicos finalmente tomaron como solución la amputación de parcial. Ester ha sido operada dos veces, la primera con año y medio en el Hospital Niño Jesús de Madrid.
Los doctores recomendaron a los padres que tratarán la situación con normalidad, ya que la niña no se sentía diferente pues prácticamente había nacido así.
Cuando Ester creció los médicos creyeron que lo mejor es que la niña practicara la natación porque es el deporte menos agresivo para su lesión y lo podía practicar sin prótesis.
Con el paso de los años sus padres decidieron incorporar a la niña al Club Natación Palencia. Ester no tuvo ningún problema. «Igual que hay niños con gafas y al nadar se las quitan Ester se quita la prótesis», afirma su padre.
El punto de inflexión fue el año 2.003 cuando los técnicos deportivos comentaron a sus padres que a partir de ese momento las marcas de Ester podrían caer respecto a las de sus compañeros no discapacitados y les ofrecieron la opción de que compitiera en la natación adaptada.
Los padres al principio se acercaron con «cierto reparo», pero después comprobaron que Ester despuntaba «porque nunca se había sentido diferente». A partir de este momento comenzó el despegue la joven nadadora. Con 12 años ya consiguió cuatro medallas en el Campeonato de España de natación. En 2005 obtuvo el campeonato de España en 400 metros libres, su prueba favorita y en la que es intratable, y tres subcampeonatos en 100 libres, 200 estilos y 100 espalda. Pero sin duda 2006 está siendo su año. En el mes de marzo participó en el Campeonato de España de Invierno de Natación Adaptada y allí además de proclamarse campeona de España en 400 metros libres, 100 metros braza y 100 metros mariposa consiguió batir el récord de españa de 400 libres, arrebatándoselo nada mas y nada menos a la catalana Tania Cerdá, que poseía el mismo desde las olimpiadas de Sydney cuando tenia 23 años. Ester lo rebajó en dos segundos con 14. Este año ha tenido su 'bautizo' en competiciones internacionales, participó en el Abierto Internacional de Natación de Berlín donde consiguió una medala de plata y otra de bronce.
Según su padre, «antes era el patito feo y ahora tiene unas metas distintas a la de los demás». Esas metas son participar en el próximo mundial de natación y clasificarse para las Paralimpiadas de Pekín. Antes Ester competirá en el Nacional de verano.